Alergias de primavera en el embarazo
Con la primavera, el sol y el polen existen más posibilidades de que tu cuerpo reaccione a alergias. Si estás embarazada, toma las precauciones y sigue las instrucciones respecto al uso de medicamentos.
Asesoría: Ana María Gallardo, inmunóloga química de Clínica Avansalud
Llega la primavera y con ella el sol, los días más largos y la posibilidad de hacer más actividades al aire libre. Pero también, gran parte de la población sufre de alergias estacionales, las que en esta época se gatillan por la proliferación de polen en el ambiente y que pueden causar molestas consecuencias si no se tratan como corresponde.
La Dra. Ana María Gallardo, inmunóloga química de Clínica Avansalud, explica que las alergias son una respuesta exagerada del organismo frente a distintos estímulos externos ambientales. “Por lo general hay una tolerancia normal frente a estos estímulos, pero existen personas con susceptibilidad genética que presentan cuadros químicos cuando se ven enfrentados a ciertos elementos”, explica.
Precisamente en primavera, se disparan los índices de rinitis alérgica debido al polen, cuyo peak se produce entre los meses de septiembre, octubre y noviembre. “Los pólenes de pasto, árboles y maleza aparecen durante el segundo semestre del año generando respuestas alérgicas en una gran parte de la población”, comenta la especialista.
Entre los síntomas de las alergias, los más frecuentes son la picazón de nariz, ojos, oídos y paladar, mucosidad, congestión nasal y molestias, los que pueden afectar el normal rendimiento de la persona, junto con la realización de sus actividades diarias. Por su parte, las señales de rinitis alérgica pueden incluir estornudos, nariz congestionada y picazón en la nariz, paladar, garganta, ojos y oídos.
¿Cómo trata las alergias en el embarazo?
Se calcula que un tercio de las embarazadas que sufren de alergias no manifiestan mayores complicaciones, es decir, las mantienen. La misma cifra reconoce que, por su condición hormonal y su base genética, mejora su estado durante la gestación; y el resto dice sentirse peor y consideran que sus alergias han empeorado con el embarazo.
El tratamiento para las alergias en el caso de una mujer embarazada, variará un poco respecto a otras personas. En el caso de estas últimas, es posible el uso de corticoides sin embargo, en los primeros tres meses de gestación, se recomienda no utilizar ningún tipo de medicamento. En esta etapa, lo aconsejable es evitar el contacto con los agentes que desencadenan las crisis.
A partir del segundo y tercer trimestre del embarazo, si se presentan cuadros de alergias, se pueden prescribir medicamentos como la loratadina, la cetirizina y los corticoides nasales, los que no generarían problemas pues está demostrado que quedan en la mucosa nasal.
Si aún no estás embarazada y deseas ponerle control a esta situación, es posible utilizar una vacuna de inmunoterapia que puede aplicarse de manera subcutánea o sublingual para tratar las alergias. No obstante, según sostiene la especialista, “no todos pueden acceder a ella, es necesario un diagnóstico médico, ya que se trata de un tratamiento que puede extenderse por 4 o 5 años y el paciente debe presentar una serie de requisitos para llevarlo a cabo”.
Cómo diferenciar una alergia de un resfrío
Ambos comparten síntomas en común. No obstante, existen diferencias entre una alergia y un resfrío.
El resfrío tiene antecedentes epidemiológicos, es decir, la persona que lo padece por lo general estuvo en contacto antes con otra persona enferma, mientras que la alergia surge espontáneamente. Además, el resfrío presenta síntomas como picazón, estado febril, dolor corporal y molestias digestivas en ocasiones, mientras que las alergias no muestran estas condiciones, salvo la picazón y la mucosidad.
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