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Ser Padres
Mudar al Bebé
Cordón umbilical
Dermatitis
Chupete
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Antibióticos
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Ser padres Ser padres: Importantes datos de ayuda

Con la llegada del bebé cambian muchas cosas. Hay que saber algunas características típicas de ellos, molestias que puedan tener y qué hacer frente a una enfermedad.

Lo más importante en la vida del recién nacido es la comida y luego el sueño. La mayoría de los bebés comen cada dos o tres horas día y noche. Los horarios para dormir son intermitentes y varían bastante de un bebé a otro. Lo más probable es que un recién nacido duerma entre 16 y 17 horas en un día. Estas se dividen en unas ocho “siestas diarias” aproximadamente. El bebé debe siempre dormir boca arriba, para así reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita que padecen los bebés.

Por lo general los bebés a fines del primer mes comienzan a desarrollar ciertos patrones para alimentarse y dormir, pero no hay que forzarlos, ya que hay que alimentarlos cada vez que tienen hambre, evitando que le llanto sea una señal de lo que ellos necesitan. Acá te dejamos importantes datos de ayuda para aplicarlos con tu bebé.

Sacar los gases o flatitos a tu bebé

Te preguntarás por qué tu bebé acumula gases después de tomar leche, o también cuál es la mejor manera de afrontar este problema tan común. Los gases o flatitos, son el aire que se acumula en el estómago del bebé, y esto ocurre cuando se alimenta, pero también puede suceder cuando llora o respira. Este aire puede llegar a ser un problema, porque causa incomodidad en los infantes, como también hacerlos sentir que ya han tomado suficiente leche, cuando no es así.

Después de cada comida, los bebés necesitan eructar. Para notar este malestar, debes considerar que suele pasar que muchos bebés no sienten deseo de tomar un segundo pecho o no necesitan tomar más biberón, cuando acumulan aire en su estómago. Lloran o tienen una expresión de dolor en sus caritas, se contraen, más aún cuando los acuestas después de comer.

Aquellos bebés que aún maman suelen tener menos problemas, en comparación a los que toman biberón. Esto se da porque ellos logran controlar el flujo de la leche del pecho y succionan de manera más lenta, tragando menos aire. Además, dos factores que también ayudan a los recién nacidos a tragar menos aire, es que estos suelen comer en menor cantidad y de manera más frecuentemente, como también se les puede alimentar en una posición más vertical. Pero, a pesar de estas ventajas, es probable que tengas que hacerle eructar, más aún si come muy rápido o tu leche fluye con rapidez.

Una forma para que tu bebé no trague tanto aire es la manera en cómo fluye la leche de un biberón. Dáselo en forma vertical y asegurarse que la leche cubra completamente la base del chupete.

Debes tomar en cuenta que también hay bebés que les cuesta eructar (botar flatitos) más que a otros, por lo que debes ser muy persistente. Esto se debe a una inmadurez en su sistema digestivo, donde el aire sigue su curso hacia los intestinos, dificultando que suba. Aumenta la intensidad de las palmaditas, prueba varias posiciones (vertical, horizontal) hasta que escuches finalmente un eructo o flatito. De la misma manera, hay bebés que sólo liberan el aire a través del hipo.

¿Qué debo hacer para que eructe mi bebé?

Aprovecha los instantes en que tu bebé realiza una pausa y no lo interrumpas en medio de sus comidas, es decir, cuando lo cambies de un pecho a otro. Y así, cuando finalice, vuelve a sacarle el aire.

La forma más eficiente es dándole palmaditas suaves en la espalda o frotándosela de abajo hacia arriba por los costados y por arriba de su columna. Existen tres posiciones que normalmente se usan para hacer eructar al bebé:

1. Una de ellas es colocarse al bebé sobre el hombro, sujetándolo con el brazo del mismo lado. Aquí, el bebé tendrá su cuerpo más estirado y erguido, facilitando la salida del aire. Con la otra mano, ayúdalo, dándole pequeñas palmaditas en su espalda y sus costillas como acariciándolas siempre de abajo hacia arriba , hay que buscar flatitos y no detenerse hasta encontrarlos.

Es una tarea tediosa pero necesaria trate de turnarse con su pareja o familiar, para que no se agote tanto sólo al comienzo le costará luego será una experta para encontrar esos flatitos escondidos.

2. Otra posición es ponerlo boca abajo en sus piernas. Siéntese y sujételo firmemente con su mano y dele palmaditas o frote su espalda de abajo hacia arriba.

3. También puede servir sentar a su bebé en su regazo, con su cuerpo inclinado hacia delante, con la barbilla apoyada en su mano y su cuerpo lo afirma con su brazo. Frote su espalda o dele palmaditas suaves.

Junto con este ejercicio considera tener siempre una toallita o pañal de gasa para proteger su ropa, porque es posible que el bebé bote un poco de leche al eructar.

¿Cuándo ir al médico?

Si tu bebé padece de muchos gases, puedes visitar a tu médico para que recete alguna medicina. También se habla del agua de anís y otras infusiones, que supuestamente ayudan a eliminar aires o flatitos. De todas maneras, para aquellos bebés que tienen menos de seis meses no es recomendable darle ningún tipo de líquido, por lo que el agua de anís, entre otras, no les sería de ayuda.

A medida que su bebé va creciendo, este problema va a dejar de persistir, con el crecimiento y las nuevas posiciones que ayudarán a tu hijo(a) a eructar de manera autónoma.


Como mudar Consejos para Padres Primerizos
Suele suceder que no todos han cambiado un pañal en su vida.

Cambiar pañales no es complicado, pero sí debes tener en consideración algunas precauciones, como por ejemplo, ubicar en un lugar cómodo a su bebé y asegurarte de que el pañal esté firme. Es más, el cambio de muda y mantener a su hijo sequito es fundamental, para mantenerlo fuera de problemas de irritación o dermatitis.

Para comenzar, debes tener conocimiento que existe gran la variedad de pañales en el mercado, tanto en precio como en calidad. En este caso la decisión está en tus manos. También está la posibilidad que use pañales de género, y a pesar de que la solución es más barata, las posibilidades de irritación en la piel de su bebé son más factibles.

Cuando ya tengas el pañal que considere más adecuado, debes ubicar a tu bebé en un lugar cómodo, de superficie plana y ojala acolchada, si no es así pon un pañal de género o mantita sobre la superficie, para no exponer al bebé a contraer infecciones.

Cómo mudar a un bebé

Saca los adhesivos del pañal, si es desechable, y voltéalos, para que así no toquen la piel de tu bebé. En ese momento no saques de inmediato el pañal. Fíjate si hay caquita, porque si es así, primero limpia de adelante hacia atrás con el propio pañal. Ten cuidado con el no pasarle a llevar el pene si es niño, o labios de la vagina si es niña. Todo debe ser con suavidad y control. Ver videos¡¡¡

Aún no has quitado completamente el pañal. Toma con una mano los tobillos de su hijo y levanta sólo sus piernas hacia arriba. Levanta un poco su potito y dobla el pañal por la parte sucia bajos sus nalgas, de modo que la caquita no vuelva a tocar su piel.

En ese momento, toma una toallita húmeda o algodón con crema emulsionado, y limpia lo que queda. Fíjate en asear siempre de adelante hacia atrás, cuidando que no quede nada sucio, incluso entre medio de los pliegues de su piel. De este modo, se evitará, sobre todo en las niñitas, que entren bacterias e infecciones en su vagina.

Levante un poco más el potito de su bebé y limpie hasta la parte baja de la espalda, en el caso de que esté sucia si es posible lavarlo, bajo el chorro de una llave de agua sería fantástico nada mejor que el agua en abundancia.

Para cambiar el pañal sucio, toma uno limpio, lo abres y pones la parte más grande apoyada atrás, con los adhesivos abiertos hacia ambos lados. Ahora, dobla la parte que sobra del pañal hacia arriba, a la altura de la guatita de su hijo. En el caso de los varones, deja su pene apuntando hacia abajo, para que la orina no salga por arriba.

Asegúrate de que el pañal esté bien puesto, y no le haga posibles daños en las piernas del bebé. En ese momento toma uno y después el otro adhesivo, y los pegas en ambos costados del pañal, de modo que quede firme, pero no aprietes la guatita de tu guagua.

Para el recién nacido, intenta que el pañal no tope con el cordón umbilical. Dóblalo hacia abajo si llegase a suceder, aunque en el mercado existen pañales especiales para estos casos.

Luego cierra el pañal sucio, utilizando las cintas adhesivas. Envuélvelo, échalo a una bolsa y bótalo a la basura. Ahora lávate las manos y viste a tu bebé.


Cordón umbilical

Una de las uniones más palpables y que saltan a la vista, entre una madre y un hijo es el cordón umbilical. Después de nacer, el infante viene con parte del cordón y la madre debes tener máximo cuidado ante posibles infecciones.

Durante los nueve meses de gestación, tu bebé se desarrolló, creció y vivió dentro de su vientre. En él recibió todo el alimento y nutrientes que su organismo le pudo otorgar a través de un cordón unido a ti y a tu bebé, quien recibió todo lo necesario para su alimentación. Cuando nació, el cordón fue cortado quedando el muñón umbilical. Este muñón, al cabo de 10 a 21 días se secará por completo y finalmente caerá, dejando una pequeña herida en el abdomen de su bebé.

Ahora, los cuidados que debes tener durante eso días son principalmente mantenerlo limpio y seco. Para eso, dobla la parte de arriba del pañal hacia abajo, dejando al descubierto el ombligo. La idea es que no se pase a llevar y se aleje de la orina. Evita darle, entonces, baños de tina a tu bebé, y sólo pásale una toallita o esponja húmeda.

Cuando se corta el cordón umbilical, queda un muñón que se ennegrece y se va secando hasta desprenderse a las dos o tres semanas. Para que durante este proceso no se infecte, lo más importante no es curarlo de una forma u otra, sino mantenerlo siempre lo más limpio y seco posible, impidiendo que se ensucie con las heces o la orina.

Para ello

Procurar que el pañal no lo cubra, doblando su borde superior hacia abajo si es preciso. En cada muda, se recomienda curarlo con alcohol. Para aplicarlo correctamente, hay que levantar el muñón sin estirar, cogiéndolo por la punta para que quede expuesta la zona de transición entre el cordón y la piel normal, que es la que debe quedar mojada.

Hay acuerdo unánime en que se han de evitar los productos con yodo, porque su absorción podría influir en la función del tiroides, así como cualquier talco o polvo, además, su color dificulta la valoración del estado del ombligo. Si accidentalmente se ensucia con las heces, debe lavarse sin miedo con agua y jabón, secándolo luego muy escrupulosamente y aplicando el alcohol o el antiséptico que haya indicado el pediatra.

Para que seque más rápido el ombligo, durante los días de verano, ponle a tu hijo(a) una camiseta ligera y déjale sólo el pañal, para que circule mejor el aire. Evita la ropa de una sola pieza hasta que se le haya caído el muñón. Y no intentes sacárselo, aunque éste ya esté colgando, ¡¡recuerda¡¡ se caerá solito siempre es así , no hay que apurarlo es un proceso natural.

Cuando caiga el muñón, puede que queden pedacitos de piel (granulosas umbilicales), que desaparecen con el tiempo y a veces requieren tratamiento del médico. Éste tratamiento es indoloro, por lo que no hay de qué preocuparse.


Dermatitis
Dermatitis, más común de lo que piensas

La Dermatitis es la irritación de la piel cubierta por el pañal, presentada en pequeños granitos rojos, zonas hinchadas y rojas, que se pueden alargar hasta la guatita y los muslos del bebé. Sus causas es la combinación de distintos factores, como por ejemplo, la humedad, falta de aire y roce del pañal, amoníaco producido por la orina, irritación producida por las heces, sobre todo cuando se vuelven ácidas en las diarreas, cambios en la alimentación, como por ejemplo, comenzar a comer sólido.

La situación se complica cuando la causa de este tipo de irritación son las bacterias y hongos. Si el bebé comienza a tomar antibióticos o si Ud. estás tomando y lo esta amantando, también es más fácil que desarrolle hongos, porque los antibióticos matan a las bacterias pero controlan la población de hongos. Es más, los antibióticos pueden causar diarrea, provocando irritación en la piel que protege el pañal.

La dermatitis se puede prevenir. Debe cambiar los pañales con mas frecuencia y de forma constante. Lavar sólo con agua, sin olvidar los pliegues; si lava con jabón, no lo haga tan seguido porque debilita la barrera de protección natural que cubre a la piel. Otra opción es que durante los días de calor su bebé pase un rato sin pañales. Y en las noches, si la piel de su hijo se irrita fácilmente, pongale una pomada a base de óxido de zinc.

Si el problema ya existe, el tratamiento se basa en el cambio frecuente de pañales, comprobando si esta húmedo o sucio cada una hora y al menos una vez durante la noche. En cada cambio lávale a fondo con agua tibia, quitando los restos de crema que han quedado. No uses toallas o paños, por el dolor que le puedes causar a tu hijo, aumentando la irritación. Lo mejor es lavarlo en su bañara escurriendo agua tibia de un jarro o esponja.

En estos momentos, no use toallitas húmedas o desechables impregnadas en jabón porque puede causar más irritación. Cuando termine seque su piel al aire, dejándolo sin pañales. Si el clima no es adecuado utiliza gasa, tela o secador de pelo con aire tibio. Lo mejor en estos casos es dejar ventilando la piel de su bebé el mayor tiempo posible. Utilice pañales holgados o hágale orificios para que permitan la entrada de aire.

Otra alternativa es que use pomadas a base de vaselina y oxido de zinc. De todas formas, no debe considerarla como único remedio sin considerar las demás recomendaciones. No use talco o cualquier tipo de polvo, porque puede complicar la curación en la zona irritada. También no emplees pomadas con antibióticos, antifúngicos o corticoides si el médico no lo ha recetado.

Tienes que poner atención a este problema que suele ser muy común en los bebés. Dirígete a tu pediatra si la irritación no mejora en tres días, dificulta el sueño de tu guagua, si la piel se pone en carne viva o sangra, aparecen ampollas o úlceras, o si el enrojecimiento se extiende más allá de la zona cubierta por el pañal. La clave está en mantener seco a tu hijo, cambiar y posicionar el pañal correctamente, así podrás evitar un problema tan frecuente como lo es la dermatitis de pañales.


Chupete
¿El chupete es bueno o malo?

La palabra chupete se traduce al inglés como Pacifier o sea pacificador, lo que tranquiliza y calma. Este es justamente uno de los propósitos que la mayoría de los padres toma para introducir el chupete a los bebés. Lo que no podemos ignorar es que todo proceso artificial que introduzcamos para modificar el comportamiento de los niños tiene ventajas y desventajas, siendo necesario conocerlas antes de tomar la decisión de utilizarlo.

¿Porqué los padres introducen el uso del chupete?

Entre los motivos comunes podemos encontrarlo como regulador del horario de los niños. Durante las primeras semanas los niños alimentados al pecho no tienen horario y comen con mas frecuencia o duermen mucho, y lloran más en la noche que en el día. Algunos especialistas afirman que no es recomendable el uso del chupete en bebés menores de un mes, porque el riesgo de aspiración de vómito es mayor en un niño pequeño con chupete que sin el.

La segunda razón errónea es para disminuir el cólico. Los cólico tienen mucha relación con la producción de gas en el intestino, y el chupete mas bien puede favorecer que el niño trague más gas, por lo que está demostrado que los niños con cólico no mejoran con el uso del chupete.

Otro motivo es para evitar que el niño tenga el hábito de chuparse los dedos, pero debemos tomar en cuenta que cuando queramos quitarles el chupete, los niños empezarán a usar el dedo.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del chupete?

El uso precoz de chupete se asocia con una lactancia materna más corta y no exclusiva. La lactancia natural debe ser protegida y estimulada. La recomendación de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida está fundamentada por todos los expertos en nutrición infantil. ¿El uso del chupete desincentiva o interfiere en esta práctica fundamental? o ¿El chupete viene a ser un apoyo cuando la lactancia materna falla?

Algunos especialistas aseguran que existe una relación significativa entre el uso de chupete y la reducción del Síndrome de Muerte Súbita en el lactante menor. Se muestran evidencias sólidas respecto a la asociación favorable del uso de chupete y la prevención de este catastrófico accidente ya que el chupete podría ejercer su rol favorable manteniendo un mejor estado de alerta, estimulando los reflejos de defensa de vía aérea y colaborando con la regulación autónoma del corazón.

En cualquier caso podemos concluir que el chupete no es un elemento indispensable y que puede ser útil en casos individuales de niños particularmente irritables que muestren un efecto positivo con su uso.

Ahora bien, si se decide utilizar este elemento, es importante que sea de una marca reconocida. Además debe tener un tope que impida su aspiración o deglución accidental.

Debe mantenerse limpio de acuerdo a las instrucciones del fabricante.

Al decidir utilizar el chupete, deberá contar con varios de ellos porque su extravío puede transformarse en un escándalo mayúsculo.


Todo sobre las Manchas de Nacimiento, entrevista realizada al doctor Oscar Fielbaum Pediatra Clínica las Condes

Ahora respondemos dudas frecuentes sobre las manchas de nacimiento.
¿Qué son las marcas o manchas de nacimiento?

Las marcas o manchas de nacimiento son áreas de la piel con alteraciones de color que se encuentran en el cuerpo del bebé cuando nace o bien se manifiestan en las semanas siguientes a su nacimiento. Más del 80 por ciento de los bebés tienen alguna marca de nacimiento.

Hay marcas que perduran de por vida, mientras que otras desaparecen con el paso del tiempo. Sea una marca grande, pequeña, roja, café, protuberante o no, esté en el rostro o en otra parte del cuerpo, y aunque parezca inofensiva, los padres deben consultar a su pediatra y confirmar su naturaleza. Se advierte que si hay algo malo en estas marcas, lo mejor es realizar un diagnóstico precoz.

La explicación es que gran parte de estas manchas de nacimiento tiene una causa genética, mientras que otras son producto de efectos hormonales y nutricionales de la madre, que afectan al feto.

“Una mancha, por muy inocua y pequeña que sea, debe controlarse. Lo más probable es que no tenga importancia, pero no hay que quedarse con las dudas. Si el diagnóstico es precoz, entonces habrá un tratamiento precoz. En todo caso, se advierte que los padres no deben tomar medidas por sí solos cuando detectan una mancha en sus pequeños, ya que podrían empeorar la situación.

Por ejemplo, si el recién nacido presenta algún lunar o marca en el rostro, nunca se les debe aplicar cremas sin indicación. La piel es un excelente medio de absorción de medicamentos y sustancias, y la de los bebés es especialmente delgada y frágil”.

¿Qué aspecto tienen y cuáles son las más comunes?
Los tipos de manchas

Los hemangiomas

El hemangioma capilar o tumores vasculares son de más cuidado. Son marcas que aumentan de tamaño y de volumen con el tiempo, y su color es de un rojo más intenso. Afectan al 2% de los recién nacidos y habitualmente se ubican en la cabeza, mejilla, nariz y cuero cabelludo. “Son verdaderos tumores y tienen una gran carga genética”, Se da con mayor frecuencia en los prematuros, porque no han completado bien su desarrollo; en las niñas, en proporción de 3 a 1 caso en relación a los niños; y en gemelos, porque generalmente nacen prematuros o con bajo peso.

Aunque no es peligroso no tratar estos hemangiomas, se recomienda que se inicien los tratamientos para atenuarlos antes de los primeros seis meses de vida, ya que sus implicancias estéticas pueden afectar psicológicamente al niño cuando comience a crecer.

Los lunares congénitos o Nevus

Son un grupo de células de piel pigmentadas. Pueden ser lisos o con relieve, grandes o pequeños, con o sin pelo, pero muchos de los lunares se manifiestan después de que han pasado algunos años de edad, y otras ya vienen de nacimiento (nevos congénitos o lunares de nacimiento) en al menos el 1% de los bebés.

Los lunares que se presentan al nacer se clasifican según su tamaño y se agrupan en:

Pequeños, que son aquellos menores de 1.5 cm, es decir la mayoría. Medianos o sea entre 1.5 cm y 20 cm, gigante sobre 20 cm. Los pequeños y medianos tienen un aspecto muy variado y van desde una simple mancha o mácula, hasta un solevantamiento o pápula aplanadas de color café claro hasta lesiones bien definidas, solevantadas y de color café oscuro. En los primeros días pueden presentar un ligero enrojecimiento. Con el tiempo llegan a ser muy oscuros y con frecuencia se torna rugosos o mamilados, habitualmente desarrollan pelos terminales gruesos y muy pigmentados.

Se encuentran frecuentemente es en el abdomen, dorso superior, hombros y extremidades, sin embargo el nevus gigante puede llegar a cubrir áreas completas del tronco, el brazo o una perna. Estos son pigmentados irregularmente y puede ser desde un café oscuro hasta un negro pizarra.

Las Manchas Mongólicas azuladas o grisáceas

Áreas grandes y lisas de pigmento adicional (por lo general de color azul) en la espalda o las nalgas. Estas manchas resultan más comunes en bebés de piel oscura. Las manchas mongólicas suelen desaparecer al llegar a la edad escolar, aunque puede que no desaparezcan nunca por completo. Son lesiones planas y pigmentadas con bordes nebulosos y forma irregular. Las manchas mongólicas son cutáneas benignas y no están asociadas a enfermedad alguna.

Manchas café claro

Manchas lisas de color café claro que aparecen una o varias a la vez. Entre el 20 y el 50 por ciento de los bebés recién nacidos tienen una o dos de estas manchas pigmentadas. Pero, a medida que pasa el tiempo estas manchas se vuelven pequeñas o se oscurecen más aún gracias a la luz del sol.

Manchas color vino Oporto

Marcas vasculares que van desde un rosa pálido a un morado oscuro y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero por lo general se desarrollan en la cara, cuello o en el cuero cabelludo. Estas se presentan al momento en que nace el bebé y su incidencia es de 3 de cada 1.000 personas. Las manchas de vino pueden desaparecer si son leves, pero por lo general perduran y se hacen más grandes a medida que pasa el tiempo. Algunas veces las manchas de vino se vuelven intensas y oscuras y pueden formar pequeños bultos en la superficie de la piel. En casos inusuales, es posible que se deba realizar una biopsia de piel.

En casos inusuales, es posible que se deba realizar una biopsia de piel. Dependiendo de la ubicación de la mancha y de otros síntomas asociados, el médico puede recomendar la realización de una medición de la presión intraocular o una radiografía del cráneo.

¿Son graves en alguna ocasión?

Se recomienda que un médico revise en un primer momento las manchas de nacimiento que tenga el bebé, porque algunas pueden ser psicológicamente perjudiciales para el niño a medida que pasa el tiempo. Entre los potenciales problemas se incluyen los siguientes:

Lunares, por lo general grandes y que se hayan presentes al nacer, corren más riesgo de convertirse en cancerosos con el paso de los años.

En las manchas de vino de Oporto, si están cercanas al ojo y la mejilla, se pueden asociar a trastornos oculares como el glaucoma, o convulsiones y retraso del desarrollo.

Marcas de nacimiento en la parte inferior de la columna se pueden extender por debajo de la piel y afectar los nervios y el riego sanguíneo.

Los Hemangiomas grandes pueden afectar la alimentación, la vista o la respiración, todo va a depender de dónde se encuentre ubicadas. Los hemangiomas crecen, en algunos casos, internamente, convirtiéndose en una amenaza para tu organismo.

Neurofibromatosis (NF)

Grupos de seis o más manchas de color café claro pueden ser síntoma de un desorden genético llamado neurofibromatosis (NF). Quienes padecen de NF suelen tener las marcas al nacer o aparecen antes de los dos años. Pero también existen los casos en que las manchas aumentan con la edad. Estudios han demostrado, que alrededor del 50 por ciento de las personas con NF presentan dificultades de aprendizaje.

¿Se pueden extraer las manchas de nacimiento que tiene mi niño?

Todo va a depender de la situación. Algunas de las afecciones como el hemangioma cerca del ojo puede que necesite una extracción. Un hemangioma grande en la cara del niño puede ser angustiante para él. Pero si una mancha de nacimiento no desfigura o no interviene la imagen de la persona ni produce problemas de salud y psicológicos, es mejor dejarla.

La mayoría de estas marcas de nacimiento desaparecen con el transcurso de los años, por lo que no requieren de un cuidado especial. De todas formas, existen algunos médicos a favor de sacar estas manchas, en el caso de que nunca desaparezcan. Lo mejor es consultar y ver cual es el tratamiento a seguir frente a una mancha.

En tanto, existen opciones de tratamiento, como la cirugía, terapia con láser y corticosteroides de aplicación local, oral o inyectable, según la mancha de nacimiento en cuestión. Lo más probable es que un tratamiento de extracción de marcas de nacimiento puede dejar algún tipo de cicatriz. Por ejemplo, las manchas de vino de Oporto son difíciles de extraer por completo, pero la terapia con láser la puede disminuir.


Preguntas Frecuentes Respecto a los Antibióticos

¿Qué son los antibióticos?

Se trata de fármacos que actúan sobre las bacterias. Hay diferentes tipos, que se diferencian por su potencia y por su mecanismo de acción. Su acción es siempre selectiva: son tóxicos para las bacterias, pero no para las células humanas.

¿Son buenos para combatir un resfrío?

Los procesos catarrales, gripes y males de invierno no suelen estar provocados por una bacteria, sino por virus. Puede ser que el médico recete un antibiótico para curar o prevenir otras infecciones bacterianas que a veces acompañan a los resfríos, pero las enfermedades víricas no remiten con estos fármacos. Es más: emplear un medicamento indebido es contraproducente, ya que reforzará las posibles bacterias del organismo, haciéndolas resistentes.

¿Siel bebé ya está curado, ¿debo continuar dándole el tratamiento?

Los antibióticos deben ser ingeridos hasta que el microorganismo causante de la infección sea eliminado por completo. Este proceso puede tardar algunos días más que la desaparición de los síntomas de la infección. Suspender el tratamiento al paciente antes de lo que ha prescrito el médico puede dar lugar a tristes resultados, como provocar una recaída o ayudar a la bacteria a desarrollar resistencia al fármaco utilizado, por lo que dejará de ser efectivo.

¿Es cierto que los antibióticos reducen las defensas?

Rotundamente no. Es verdad que, mientras se sigue un tratamiento médico, nos sentimos cansados y lánguidos. Pero, ¿acaso no estábamos enfermos? La infección debilita y agota, no el fármaco. Sí cabe la posibilidad de que el antibiótico provoque dolor de estómago, acidez o erupciones cutáneas. Cuando se dan reacciones adversas, lo mejor es consultar con el médico, quien con seguridad nos recetará otro distinto.

¿Es mejor tomarlos en mitad de las comidas o al menos con algo en el estómago?

En general, el organismo absorbe mejor los medicamentos cuando el estómago está vacío, antes de comer. Pero a veces se toleran peor en ayunas. Todo depende del fármaco utilizado. Para evitar que dañen las paredes del estómago, los laboratorios están comercializando nuevas formulaciones que se absorben mejor con las comidas. Como norma, las medicinas en general deben tomarse del modo que indique el prospecto. Ante fármacos agresivos para la flora bacteriana intestinal, como ocurre con los antibióticos, el especialista puede recomendar tomar más yogures.

¿Puedo volver a usar el mismo medicamento si el niño tiene los mismos síntomas?

El resultado de la automedicación (y no nos engañemos, eso es automedicarse) es que las bacterias van por delante de los antibióticos. Si todos nos seguimos automedicando y cumpliendo mal los tratamientos, algún día habrá bacterias resistentes a todo. En general, guardar los antibióticos después de utilizarlos es mala política doméstica porque estamos facilitando que se utilicen sin la receta de un especialista y poniendo verdaderos manjares –con sabor a frutilla y a vainilla– al alcance de ex enfermos golosos; para colmo, lo más probable es que venzan sin remedio en el fondo del botiquín.

¿Se puede ser alérgico a un antibiótico?

Los antimicrobianos pueden provocar reacciones alérgicas importantes en algunos casos (graves dificultades respiratorias) que necesitan atención médica inmediata. También pueden causar reacciones más suaves o intolerancias, a veces provocadas por una mala administración del fármaco. Se manifiestan al cabo de tres o cuatro días de haber iniciado la medicación con erupciones cutáneas y picazón por todo el cuerpo. Estas reacciones no son corrientes y la mayoría de las veces basta con cambiar el tratamiento para solucionar el problema. No obstante, conviene recordar el medicamento que ha hecho daño cada vez que el médico se disponga a prescribir un antibiótico; él lo tendrá en cuenta en su elección.

¿Puedo cambiar el fármaco prescrito por otro?

Cuando el pediatra prescribe un fármaco, suele tener una confianza especial en él, porque es nuevo y ofrece más que los antiguos, porque es algo más efectivo o porque, simplemente, lo considera el más apropiado. Antes de hacer la receta, compara las posibilidades de éxito y de fracaso de ese tratamiento y de los demás. Y es mejor gastar dinero que tiempo y salud.

 


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