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bebé abriendo la bocaLos primeros dientes y las molestias para el bebé

El frío puede aliviar el dolor, por eso, los papás tienen que darle algo frío al niño. Y puede ser desde líquidos, hasta gelatinas.


 

Alrededor de los 6 meses, es normal que le comiencen a aparecer los primeros dientes al bebé y esto provoca que bote mucha saliva. Y si bien los papás están felices con esta aparición, para el pequeño es una situación complicada.

Los síntomas por la aparición de los primeros dientes

Al comienzo, son los incisivos frontales de la zona inferior, los que primero aparecen. Luego, será el turno, de los superiores. Seguirán de este modo, en forma sucesiva, hasta que alrededor de los 15 meses, el niño ya debiese tener todos sus dientecitos de leche.

Es durante esta etapa, cuando sus encías se hinchan, además de romperse, lo que es natural. A pesar de esta normalidad, el pequeño tendrá que soportar un gran dolor, además de la irritación propia. Es posible también que padezca de fiebre.

Puede pasar también, que este importante babeo, pueda ir a la par de deposiciones ácidas que pueden provocarle un eczema anal.

Como todo es una cadena, debido al dolor y la irritación, el niño comerá menos y tendrá problemas de sueño. Será normal que el niño llore, porque le pica y le duele.

Los papás deben recordar que es doloroso que salgan los dientes, pero también el que unos presenten alguna dificultad para hacerlo.

Tenderá a llevarse a la boca todo lo que encuentre a su alrededor.

Es habitual que los papás se preocupen, pues es su hijo a ningún papá le agrada que su hijo sufra y menos, atestiguándolo.

También es normal que por la preocupación, muchos se desorienten y no tengan muy claro qué hacer. Para evitarlo o para disipar la confusión, conviene que sean capaces de identificar las razones del llanto de su hijo y de qué modo solucionarlo.

Sugerencias para suavizar el ingrato dolor

Si, efectivamente, el padecimiento y el llanto del pequeño están relacionados con la salida de sus dientecitos de leche, por tanto, los papás pueden echar mano de las siguientes sugerencias:

  • Los papás han de tener siempre la cara del niño, seca y limpia.
  • Cuando la baba hace contacto con la piel, es posible que le provoque irritaciones o eczemas.
  • Es bueno para el niño que los papás pongan algún paño liso bajo la cabecita del niño cuando duerma, para que absorba las babas que bote.
  • Los papás pueden frotarle las encías al niño, con la yema de uno de sus dedos. De esta manera, lo estarán ayudando enormemente, puesto que le estarán calmando el intenso dolor que experimenta.
  • También pueden adquirir un objeto que el niño pueda morder. Claro, que sean seguros.
  • El frío puede aliviar el dolor, por eso, los papás tienen que darle algo frío al niño. Y puede ser desde líquidos, hasta gelatinas. En fin, cualquier alimento frío, le hará bien al adolorido pequeño.
  • Puede que las encías estén tan hinchadas que provoquen gran fiebre al bebé, además de la irritación correspondiente. En tal caso y siempre que los papás tengan autorización médica, pueden utilizar un gel para esta área.
  • Pero por sobre todo, los papás siempre deben estar ahí cuando su hijo los necesite y este caso no es la excepción.
  • El que lo abracen y le entreguen mucho cariño, también es un útil consejo que los papás debiesen llevar a cabo.
     
 

Bebé sillaLo que necesitan las mamás y los bebés en los primeros dos meses

Uno de los artículos que más ocupará una mamá, sin lugar a dudas, son los pañales, las mamás a lo largo del día junto con alimentarle, es lo que más harán.


 

La humanidad en sus comienzos no contaba con los adelantos ni las comodidades que hoy en día están a la vuelta de la esquina, para cuidar a un bebé y hacer todo más fácil y placentero tanto para el pequeño como para su mamá. No obstante, muchos coinciden que hay cosas indispensables para el cuidado de un bebé y sin ellas, todo sería más complicado de lo normal.

Artículos necesarios para llevar al bebé a casa

Todo bebé necesita un lugar en donde poder dormir, pañales para ser cambiado constantemente y alimentos adecuados, un asiento apropiado para ser transportado en auto.

La mayoría de las mamás coinciden que hay ciertos artículos que facilitan su vida cuando llega su bebé al seno familiar. Los artículos no son de vida o muerte, pero hace que las mamás disfruten más la maternidad y a la vez sea una experiencia mucho más cómoda y agradable.

Para la alimentación del bebé

Tiene que ver con la alimentación del bebé, artículos tales como, cojines que ayudan a la mamá a acomodarse bien para alimentar a su bebé.

Los baberos son fieles compañeros que protegen al bebé de su propia saliva, por lo general se recomienda tener muchos de estos siempre listos para ser cambiados.

La infaltable crema para proteger los pezones de la mamá, ya que, al mantener reseca esta zona, la piel se resiente con facilidad debido a la succión que hace el bebé.

Sin lugar a dudas un extractor de leche es uno de los inventos que ha facilitado el ser mamá, porque permite almacenar durante el día. Es ideal para las mamás que por razones laborales se ausentan y deben dejar a su bebé en manos de otra persona, para aquellas mamás que tienen poco tiempo por tener más hijos.

Lo hermoso de los extractores de leche, es que permiten al papá alimentar a su bebé con las mismas vitaminas y nutrientes con los que lo haría su mamá.

Otro elemento que no puede faltar es la leche en polvo, hay mamás que no producen leche, siempre hay leches en polvo más beneficiosas que otras. Lo ideal, es que la mamá consulte al pediatra sobre que tipo leche en polvo favorecerá más al bebé.

Las mamaderas, son maravillosas, ya que, permite que los demás puedan alimentar al bebé y no solo la mamá, se recomienda tener varias en casa. A la hora de elegir los chupetes para mamaderas, las mamás deben poner especial cuidado, porque debe ser muy suave y blando para que el bebé no note la diferencia.

Pañales y bebés

Uno de los artículos que más ocupará una mamá, sin lugar a dudas, son los pañales, las mamás a lo largo del día junto con alimentarle, es lo que más harán.

En estos tiempos, casi todas las mamás por higiene usan pañales desechables, aunque aún quedan mamás que se van por el camino más natural y que menos contamine.

En el caso de los pañales desechables, se recomienda que los papás compren al menos unos 15 pañales para no quedar sin recursos a media noche.

Los pañales de tela por otra parte, se recomienda tener en casa entre setenta a ciento veinte, para no quedar sin ellos, si no se pueden lavar o secar inmediatamente.

Cualquiera sea la elección, los papás deben tener presente que las primeras semanas el bebé ocupará de diez a doce pañales diarios.

Se recomienda tener siempre un tarro especial para botar los pañales sucios, en el caso de los desechables, lo ideal es que todos los días sea cambiada la bolsa y se limpie el tarro.

Se debe tener siempre a mano, calzones de goma en el caso de los pañales de tela, sujetadores y una manta especial para poner sobre la cama cuando se mude al bebé.

Toallitas desechables húmedas, son indispensables para dejar al bebé muy limpio, a la hora de cada cambio de pañal.

Una mamá siempre debe tener óxido de zinc en crema para evitar o sanar las posibles irritaciones del bebé.

Lo ideal es tener un colchoncito delgado que se pueda poner arriba de una cama, un mueble amplio para cambiarle los pañales.

Un mueble que tenga todos los necesario para el bebé, de esta manera la mamá evitará andar adivinando donde dejo cada cosa.

 

Mamá cambiando pañalLo normal y anormal en las heces del pequeñito

El tiempo que la mamá dedica a revisar las heces de su hijo pequeño en el pañal es bastante. Se preocupa del color y consistencia de éstas, como también, si está evacuando muchas veces diarias o si no lo está haciendo suficientemente.


 

El tiempo que la mamá dedica a revisar las deposiciones del pequeño en el pañal es bastante. Se preocupa del color y consistencia de éstas, como también, si está evacuando muchas veces diarias o si no lo está haciendo suficientemente.

Cantidad adecuada para que defeque el pequeño

La mamá estará preocupada de la normalidad, pero esto se encuentra relacionado con los siguientes factores:

  • La edad del niño.
  • Si es alimentado con leche materna o preparada.
  • Si consume leche preparada, necesitará defecar en forma diaria, para evitar incomodidad y no sufrir de estreñimiento.
  • Si ya come alimentos sólidos.
  • En el caso que no los coma, podrá evacuar unas 4 veces diarias, incluso, más.
  • Las heces del pequeño sufrirán cambios de manera regular, en tanto se desarrolle.
  • También el cambio de color puede estar sujeto a cada día.

Esa sustancia oscura llamada meconio

En los primeros días, acontecido el nacimiento, el niño defecará meconio. Ésta es una sustancia pegajosa de un color verde oscuro o negra, que se desarrolla al interior de los intestinos del niño durante el embarazo.
Está formada por bilis, células de la pared intestinal, secreciones, mucosidad y líquido amniótico.
Si aparece, quiere decir que los intestinos del niño están funcionando como corresponde.

La leche materna y la caquita del pequeño

La primera leche materna cumple el rol de laxante y permite empujar el meconio fuera del organismo del pequeño.
Así, una vez que la mamá le sube la leche, luego de unos 3 días, las heces del niño cambiarán.
El color irá de un verde medio café, a un amarillo fuerte. Si son amarillas, el olor puede ser suave.

Durante las primeras semanas es probable que el niño defeque durante cada ingesta de leche o después.

La leche preparada y su incidencia

Si la mamá alimenta al pequeño con leche preparada, caerá en cuenta que sus heces son diferentes.
Es así como notará que resultan tener un mayor tamaño, en comparación a las de un pequeño que es alimentado con leche de pecho.

Esto se explica, porque que en el caso de la leche preparada, ésta no es digerida absolutamente por el organismo del niño.

Es distinto al caso de la leche materna que sí es digerida totalmente.

La caquita del pequeño tendrá un color amarillo pálido o también, adquirirá un color de tipo café amarillento.

Respecto del olor, éste se caracterizará por ser muy potente y más parecido al que tienen las heces de los adultos.

Si el niño es alimentado con este tipo de leche, será más probable que padezca de estreñimiento.

Siempre resulta aconsejable que la mamá hable con el especialista adecuado, si piensa que su pequeño padece algún problema.

Cambios en las heces, al pasar a la leche preparada

Si la mamá ha decidido pasar de la leche materna a la preparada, es importante que lo haga en forma pausada.

Es conveniente que este paso tenga lugar en un lapso de varias semanas. De esta manera, el sistema digestivo del pequeño podrá adaptarse y evitar sufrir de estreñimiento.

Además, disminuirá el riesgo de dolor, hinchazón y mastitis en los senos de la mamá.

Una vez que el niño haya podido habituarse a la mamadera, es probable que su frecuencia de evacuación se modifique.
 

 

Papá y bebéContacto con el bebé

El poder que conlleva el acto de abrazar es incalculable, pues se crea un vínculo tan estrecho entre los progenitores y el bebé que permitirá fomentar una relación interpersonal única y estable entre ellos.
 


 

El nacimiento del primer hijo es algo muy grato, por eso, los padres cumplirán su labor con el mayor cuidado posible. La tendencia generalizada de los primerizos es seguir al pie de la letra los consejos de los médicos y enfermeras, así como también de los familiares y amigos. Uno de ellos es el de mantener el mayor contacto posible con el recién nacido.

Sentimiento de seguridad del bebé en los brazos de los padres

En algunos hospitales, la tendencia es que el personal médico mantenga la mayor distancia posible de los pacientes, sin perjuicio de darle los cuidados necesarios y a tiempo.

Algunas enfermeras incluso con gran experiencia pero no mucho tacto con las mamás, llegan a recomendar no tomar en brazos al bebé más de lo que sea necesario, pues dicen que se puede malacostumbrar y luego no querrá estar más que en el regazo de los padres día y noche.

Ahora bien, abrazar al hijo es un acto instintivo y natural de demostración de afecto por parte de los progenitores, y nadie debiera impedir su manifestación espontánea.

Aparte de lo beneficioso y grato que es para el niño, tomarlo en brazos constribuye a su tranquilidad, protección e incluso tiene efectos terapéuticos, tanto para el bebé como también a los padres.

Se logra transmitir una sensación de seguridad y protección que ayuda al buen desarrollo de su carácter y personalidad. De hecho, la Organización Mundial de la Salud cataloga tomar en brazos a los bebés como una técnica saludable y con muchos beneficios.

Beneficios físicos

  • Abrazar al bebé le brinda muchos beneficios físicos:
  • Lo ayuda a regular la temperatura y sus patrones de respiración.
  • Mejora la estabilidad del ritmo cardiaco.
  • Influye en su aumento de peso y crecimiento.
  • Favorece la oxigenación.
  • Y un largo etcétera.

 

Beneficios cognitivos


Por el efecto de la estimulación sensorial obtenida por el contactar piel con piel de manera tan cercana, tomar en brazos al bebé también lo beneficia en su desarrollo cognitivo.
El poder que conlleva el acto de abrazar es incalculable, pues se crea un vínculo tan estrecho entre los progenitores y el bebé que permitirá fomentar una relación interpersonal única y estable entre ellos.
El adecuado contacto físico con el niño en los primeros meses de vida influirá de manera positiva en la formación de su carácter, pero del mismo modo, la falta de cariño puede perjudicar directamente en el desarrollo de su personalidad.

Qué consejo deben aplicar los primerizos

Algunas madres se han percatado que cuando sus bebés están enfermos, ya sea con algún cólico o una dolencia menor, su hijo sólo se calma cuando lo toma para darle el pecho. Esto demuestra que el acto de amamantar es saludable no sólo por el alimento, sino también por la contención.

También, es aconsejable que las primeras horas o días tras el parto, el hijo pase la mayor parte del tiempo en brazos de sus padres quienes serán sus parientes más cercanos.

Los hijos pueden ser muy diferentes entre sí, unos más tranquilos, otros más inquietos, por lo que los padres tienen que ser observadores y aprender cuánto tiempo de abrazos y cariño necesita cada uno de ellos. Nunca se debe subestimar o minimizar el valor del contacto físico con el bebé.

Se debe tomar en brazos, darles calor, hacerles sentir seguros y cercanos al corazón de sus padres cuánto ellos requieran, ya que esto tranquiliza a cualquier bebé que no tenga un serio problema de salud.

Es probable que algunos bebés pueden volverse algo consentidos al estar mucho tiempo en brazos de sus padres, sobre todo si estos lo toman con demasiada frecuencia durante los primeros meses. Pero en la medida que vaya pasando el tiempo el bebé debe ir en pro de la independencia. Cada vez dependerá menos de las acciones de terceros para no tener frío, ni hambre, ni sentirse sucio ni inseguro.

Por tanto, disfrute de esta hermosa y única relación entre padre e hijo, tomando en brazos a su bebé mientras el tiempo y las circusntancias se lo permitan.

 

 

Recién nacidoLas emociones del niño recién nacido

El llanto es el primer método de comunicación que usa el niño y para los papás se transforma en la primera señal urgente a la que atienden.


 

Es habitual que los bebés puedan pasar de reír a llorar de un instante a otro, muy fácilmente. Estos cambios son producto de sus emociones y es característico que se exprese de manera muy potente, la cual va disminuyendo con cada etapa de crecimiento, donde el bebé va encontrando formas para tranquilizarse, según su proceso de madurez.

Inteligencia emocional del niño

Estas medidas que usa el niño para tranquilizarse se relacionan a rutinas que le gustan como chuparse un dedo y abrazar a su oso de peluche. Pero necesita adquierir madurez y desarrollo emocional.

Comunicación positiva con el niño

El llanto es el primer método de comunicación que usa el niño y para los papás se transforma en la primera señal urgente a la que atienden. Habitualmente ellos, cuando ven a su hijo llorar se sienten preocupados por no entender el llanto de su pequeñito, por lo tanto, cuando lloran, es necesario prestarles atención y acudir a él, para cambiarle el pañal, darle de mamar, o solo tomarlo en brazos.

Algunos estudios afirman que el bebé demuestra que la única manera de comunicación es el llanto. Y además se puede comunicar a través de:

  • Los besos.
  • Los abrazos.
  • Las caricias.
  • Las palabras.
  • Las canciones.
  • Los juegos.

El niño no siempre se muestra receptivo y por eso, es importante para los papás saber cuándo y cómo hacerlo.

El pequeño responde de manera correcta a sus necesidades y estima su disposición para prestar atención a lo que le dicen y a los juegos.

Estimulación emocional del niño

Los niños pueden dormir alrededor de 9 horas diarias y en la noche solo 8, con distintos momentos para alimentarse. Si la mamá está atenta, cuando el niño abra los ojos podrá tener más lazos afectivos con su hijo.

Durante la vigilia, él pasa por las siguientes fases:

  • Alerta tranquila: Es cuando el niño se despierta y prefiere estar acostado y quieto, mirando todo a su alrededor. Su respiración será regular y parecerá estar tranquilo y satisfecho. La mamá en esta ocasión aprovecha para saludarlo en la mañana alegremente y ella se llena de felicidad cuando su bebé responde a sus gestos.
  • Alerta activa: Le llamará la atención los objetos visuales y los sonidos e intentará responder con movimientos.
  • Llanto: En esta etapa, se mostrará cansado. Cuando está limpio y alimentado la mamá lo toma en brazos para que se sienta seguro.
  • Sueño: Se frotará los ojos, se pegará bostezos y tal vez se ponga algo nervioso. Es preferible que intente conciliar el sueño por sí mismo en esta etapa somnolienta.

Si luego de un tiempo no lo logra, la mamá lo acoge en sus brazos para entregarle mucho amor, calidez, cariño y seguridad.

 

Mamá e hijoLa mamá y su instinto natural

El instinto natural se volverá tremendamente útil, por ejemplo, durante el delicado momento del sueño.


 

Una vez que la mujer se transforma en mamá, se sorprende por la enorme cantidad de instintos que se despertarán en ella, en relación a su hijo. Y es que, definitivamente, la mamá posee un instinto único y también, natural, para su hijo y para los niños, en general.

Inquietudes durante el embarazo

En la etapa del embarazo, resulta normal que la futura mamá se cuestione de qué modo desempeñará este maravilloso rol.
Es durante esta etapa, cuando aparecen esas típicas dudas, de primeriza, que rondarán su mente por todo este tiempo. Entonces, en este período, tenderá a preguntarse si podrá ser capaz de atender de forma satisfactoria a su pequeño que la necesitará todo el tiempo.

Se acaba el miedo y aflora el instinto

Pronto, todos estos pensamientos tenderán a disiparse. Ocurre cuando la mujer, ya se ha transformado, al fin, en toda una madre y a sus brazos ha llegado esa hermosa criaturita que albergó en su vientre por tanto tiempo.

Es en este instante cuando se produce la magia: se va el miedo y la incertidumbre y aflora el instinto natural. Es este instinto, el que desempeñará un rol fundamental en la forma de pensar, así como en el modo de actuar de la mamá.

En el instinto natural en la cotidianeidad con el niño

Con la llegada del niño, a la vida de la recién estrenada mamá, es evidente que más de algún aspecto cambiará en su vida.

Afortunadamente, la mayoría de las mujeres lo tienen claro, una vez que esperan a su hijo en la pancita.

El instinto natural se volverá tremendamente útil, por ejemplo, durante el delicado momento del sueño. No es una etapa sin importancia, ya que el dormir, es clave en la vida de las personas. Quien no duerme bien, no está concentrado en su labor y comete errores.

En este momento, el sueño es profundo, sin embargo, la mamá se despertará inmediatamente, cuando oiga que su hijito a empezado a gemir.

La mamá bien sabrá que estos gemidos, por lo general, se deben a que el pequeño siente hambre. Y esta reacción sólo es producto de ese instinto que se ha despertado. Una verdadera fuerza de carácter sobrenatural.

Este comportamiento que será muy natural para la mamá, será visto con asombro, por el papá del pequeño.

Ha podido notar el cambio experimentado por su pareja: ha pasado desde los miedos iniciales, a una seguridad a todo prueba.

Piensa que él también podría cuidar del pequeño, pero algo le dice que su cuidado y atención no se puede igualar al entregado por la propia mamá. Logra notar que su pareja, ahora funciona como una verdadera antena parabólica, siempre al pendiente del pequeño.

Pero, no sólo eso, la nueva mamá es capaz de percibir, cuando el niño ha ensuciado su pañal. Sin embargo, esta situación es parte de otras, como aquellas especies de corazonadas que tiene, cuando su pequeño hijo está comenzando con alguna enfermedad.

Así también, esos pálpitos que la golpean cuando tiene la sensación que su pequeño ha sufrido alguna eventualidad.

Puede que en algún momento, la mamá piense que estos instintos son una verdadera prisión que la tienen sin vida. Sin embargo, éstos sólo son parte de la vida misma y a su vez, garantizan el lograr sobrevivir como especie.

Finalmente, a través de estos mecanismos, es que la mamá y todo aquél que pueda llegar a experimentarlos, son transportados al origen del ser humano.

Este deseo y necesidad constantes que siente la mamá de proteger a su pequeño, es parte de la naturaleza y por lo tanto, es normal. Por lo demás, esta protección y dedicación, irá en directo beneficio del pequeño, que enfrentará con seguridad, la vida.
 

 

MamaderaEl tipo de agua que la mamá debe usar para preparar la leche de su bebé

El agua tiene que estar helada y la mamá la debe dejar correr por unos instantes antes de usarla. De esta forma, la mamá logrará disminuir la posibilidad de que tenga plomo u otro contaminante de tipo mineral.


 

En ocasiones, la mamá no podrá amamantar a su hijo o en otras, llegará el momento en donde deba dar paso a una leche preparada, porque el niño ya está más grande y debe dejar de obtener su alimento a través de la típica succión. Es por ello que la mamá debe tener bastante claridad respecto del tipo de agua a utilizar para este fin.

El agua y el flúor

Algunos expertos recomiendan que la mamá no use agua que posea niveles altos de flúor. El flúor o fluoruro es un mineral natural que se encuentra en distintas zonas de la corteza terrestre.

Su uso ayuda en los huesos y en los dientes de los niños (están en desarrollo). Se encarga también, de fortalecer el esmalte dental de los bebés. No obstante, su exceso producirá la llamada fluorosis dental. Ésta corresponde a una condición que aparece al tiempo que los dientes se están formando en las encías.

Ahora bien, no se le puede llamar enfermedad; no obstante, sí tiene la capacidad de producir un daño en los dientes de los pequeños.

Este daño consiste en la producción de líneas blancas o manchas de este color, en los dientes, en forma permanente.

El uso de agua potable

En la sociedad actual, no resulta necesario que la mamá vaya hasta un río para obtener el agua que desea (existen excepciones, por cierto). Por el contrario, el agua se encuentra a disposición de las familias y de la mamá, en este caso, en la casa.

Ahora bien, si el agua de la casa es proporcionada por un sistema público, la mamá puede consultar en él, sobre las características de ésta.

Particularmente, si el agua viene ya fluorada o tiene una cantidad considerable de flúor natural. Si contiene 0.7 mg/L o más, es mejor que la mamá considere la posibilidad de usar otra fuente de agua baja en flúor.

El uso del agua envasada

No es el agua potable la única alternativa, pues existen personas a las que no les gusta su sabor. Por eso, resulta una buena opción, el uso del agua envasada, la que viene baja en flúor, además. Este tipo de agua, es etiquetada como purificada, desmineralizada o destilada.

Muchos lugares venden estos tipos de agua con niveles bajos en flúor.

Es muy probable, por otra parte, que la mamá halle agua etiquetada, cuyo uso sea específicamente para usarla con leche preparada.

Consejos para preparar el agua potable

Si finalmente, la mamá opta por el agua potable, entonces, debe poner atención a las siguientes sugerencias:

  • El agua tiene que estar helada y la mamá la debe dejar correr por unos instantes antes de usarla. De esta forma, la mamá logrará disminuir la posibilidad de que tenga plomo u otro contaminante de tipo mineral.
  • Puede ser que el pediatra le sugiera a la mamá que hierva el agua para preparar la leche. Si es así, entonces la mamá se tiene que asegurar que llegue al punto de ebullición.
  • Luego, tendrá que dejarla hervir por un minuto. Finalmente, la pondrá a enfriar, antes de hacer uso de ella.
  • En ningún caso, la mamá tiene que hervir el agua más de una vez o por mucho tiempo, ya que podría causar una mayor cantidad de impurezas.

 

 

Baño del bebéEl baño del bebé: la frecuencia debida

Es tremendamente importante que las mamás estén al pendiente de la temperatura del agua, la que debe estar entre 32 y 38 grados, y lo mismo con la temperatura de la habitación, que debe ser cálida.


 

Las mamás primerizas suelen preguntarse a menudo, cada cuánto tiempo deben bañar a su hijo. Todas las mamás saben muy bien que mantener una higiene adecuada es muy importante para la salud del niño pero, las mamás deben evitar, por supuesto, una baja intensidad, como también, un exceso.

Cuidados Previos

Respecto al baño del bebé, las mamás siempre deben considerar primero la presencia del cordón umbilical. Si éste aún se encuentra, no deben bañar al niño. Hasta que el cordón no se desprenda, es aconsejable que las mamás usen una esponja húmeda para mantener la higiene del bebé.

Distintas visiones sobre el baño

En relación a la frecuencia de baño que debe tener el bebé, las mamás deben estar pendientes de diferentes opiniones de especialistas.

Hay expertos que señalan que no es necesario el baño diario. Apuestan que con una o dos veces por semana sería suficiente siempre que se mantenga limpia y por supuesto, sin gérmenes la zona genital, haciendo uso del cambio de pañales y de los cuidados higiénicos respectivos.

Y las razones que entregan las justifican que un niño de pocos meses apenas se ensucia y que un baño todos los días, podría dañar su piel.

Otros especialistas por su parte, indican que el baño diario es la mejor opción. Señala que éste representa un ritual saludable respecto de lo higiénico, pero también forma parte fundamental del acercamiento familiar.

Cuando la mamá baña a su hijo, entre ellos se establece una profunda complicidad, muy especial. Este momento, corresponde a esas vivencias inolvidables en el desarrollo del niño que fomentan el cariño y la sensación de protección.

Los cuidados del baño del bebé

Si el baño es un momento para disfrutar y que el niño lo recordará con los años, también es cierto que la mamá debe tener hartas precauciones para estos momentos.

Es tremendamente importante que las mamás estén al pendiente de la temperatura del agua, la que debe estar entre 32 y 38 grados, y lo mismo con la temperatura de la habitación, que debe ser cálida.

Siempre resulta mejor que las mamás empiecen a bañar a sus hijos en una bañera que sea especial para bebés, porque así estará evitando riesgos innecesarios.

Por el tiempo que dure el baño, la mamá deberá mantener sujeto al niño con una mano, porque así no se resbalará.

Es importante que la mamá use jabones diseñados para bebés, porque de esta manera, no dañarán su Ph y evitarán irritaciones.

Si la mamá tomó la decisión de bañar todos los días a su hijo, no necesita usar jabón. Es decir, un día la mamá bañará a su niño con jabón, mientras que al otro día, sólo utilizará agua.

Debe colocar bien cerca todos aquellos implementos que va a necesitar después del baño, como toallas, y la ropa, para que cuando saque al niño del agua, no pase frío.

Además que le debe prestar mucha atención a las zonas más sensibles de limpiar, como lo son las zona genital, la zona de los oídos.

 

BebéCuando el bebé no duerme

Los malos hábitos de sueño pueden ser la causa fundamental por la que el niño no duerma bien, no concilie el sueño por la noche o se despierte en varias oportunidades.


 

A veces, el niño, alrededor del primer año de vida, puede despertarse en varias ocasiones por la noche. Y llora para que sus papás acudan en su ayuda. Pueden ser diversas las causas de la resistencia al sueño y de los despertares durante la noche.

Características del trastorno

Un tercio de los niños presenta trastornos del sueño. Las principales características son:

  • Hasta los cuatro meses, el bebé se despierta varias veces durante la noche.
  • Entre los 4 y 24 meses despierta y llora una o varias veces por la noche.
  • Es normal que ocurra desde el nacimiento.

Por qué se despiertan los bebés

Los malos hábitos de sueño pueden ser la causa fundamental por la que el niño no duerma bien, no concilie el sueño por la noche o se despierte en varias oportunidades.

El niño también puede aprender a dormir y de esto son responsables los papás. Toda vez que ellos pueden enseñarle pautas a su hijo, respecto del sueño.

Causas para no dormir

Son varias las causas de la resistencia al sueño. En ocasiones, el niño puede ser alimentado cada vez que llora. Es un mal hábito.

Puede ocurrir que el niño pida alimentarse durante la noche, sólo para tener el calor del pecho cerca y así experimentar cariño y seguridad. Si el último recuerdo que tiene antes de dormir, es que lo amamantan, entonces, la mamadera puede ser una técnica de transición para él.

Cuando se acuna al niño, aún estando ya dormido es contraproducente, puesto que no se acostumbrará a dormirse por sí mismo.

Si el niño se acostumbra a que los papás lo entretengan durante la noche, entonces no se podrá dormir sin que ello pase, antes.

A veces pasa que el niño se enferma. Siendo ésta la situación, será normal que los papás se preocupen mucho por él. Entonces, podrían pasar una noche entera a su lado, lo que está bien. Sin embargo, algunos papás lo siguen haciendo, incluso, cuando el niño ya se recuperó.

Si esto ocurre, el pequeño se acostumbrará a este exceso de atención por parte de sus papás y la necesitará por siempre.

Es posible también, que el niño experimente un miedo a la separación, durante el período comprendido entre los 6 meses y los 2 años. Éste se manifiesta cuando el niño pierde de vista a su mamá o bien, cuando se queda con otra persona. Este tipo de miedos se vuelven más fuertes, por lo general, al momento en que el niño se va a la cama y en la noche.

Un exceso de siestas durante el día también pueden perjudicar el sueño nocturno del bebé. Si el bebé duerme en la misma pieza que los papás, podría despertarlos con el ruido que puede llegar a hacer.

Pero lo complicado para el niño es que, como ve a sus papás ahí, querrá despertarlos, y por eso, no se quedará dormido. Peor resulta si los papás incorporan al niño a la cama de ellos para que se duerma, porque luego ya no querrá dejarla.

La evolución en el sueño

A medida que va creciendo el niño necesita despertarse para mamar. Antes de los 2 meses, necesita hacerlo, dos veces en la noche. Ya, a los tres meses, requerirá hacerlo una vez en la noche. A los cuatro meses, podrá dormir hasta 8 horas seguidas sin despertarse para alimentarse.

Cuanto mayor sea el niño, más complicado será el cambio de hábito. Puede darse el caso que cuando cumpla 1 año se resista a cambio alguno y llegue a llorar por horas.

Si no tiene normas, el niño no dormirá toda la noche hasta que cumpla 3 o 4 años, cuando su actividad diaria se vuelve más intensa.

 

Siesta bebéLa siesta del pequeño

Los papás necesitan considerar que para incorporar la siesta en la vida del niño, deben elaborar una rutina en relación al horario, el ambiente y los hábitos.


 

Es bastante común que al bebé le guste dormir un poquito después de comer o luego de una jornada de mucha actividad.

Los expertos insisten que el sueño del niño es tan relevante como su alimentación. Una vez que duerme, puede reponer las energías gastadas y a la vez, relajarse. Así, entonces, el hábito de tomar una siesta es muy importante para su desarrollo. Por eso, los papás deben insistir que su hijo tome una por lo menos, durante los primeros cinco años de vida.

El momento para que el niño tome una siesta

Lo primero que deben hacer los papás es observar e identificar en el niño, señales que den a entender que tiene sueño.

Estas señales pueden ser:

  • Mucha quietud.
  • No mostrar interés por jugar.
  • Deseo de acostarse.
  • Restregamiento de ojos.
  • Interés por el chupete o la mamadera.

Una vez que los papás distingan estos indicios en el pequeño, no deben esperar demasiado para acostarlo. Si está muy cansado, será difícil que pueda conciliar el sueño.

Cómo incorporar la siesta en la vida del niño

Los papás necesitan considerar que para incorporar la siesta en la vida del niño, deben elaborar una rutina en relación al horario, el ambiente, los hábitos, en fin. Por ello, han de empezar creando un ambiente que resulte adecuado para su descanso.

Es decir, la pieza debe estar tranquila, confortable y necesita contar con una temperatura agradable para el pequeño. Si el niño desarrolló el hábito de dormirse con una mantita, chupete o peluche, los papás han de estimulárselo.

De esta manera, el pequeño podrá conciliar el sueño de manera más rápida y profunda.

Es posible también que los papás lo induzcan al sueño, mediante una música tranquila. Así, cada vez que los papás ponen una determinada melodía, el niño sabrá que ha llegado el momento de tomar su siesta.

Con el tiempo, los papás podrán determinar cuántas siestas se toma su hijo durante el día. Puede ocurrir que el niño necesite dormir tres veces en el día y lo haga a media mañana, luego de la comida y posterior a los juegos de la tarde. O también puede que pertenezca al grupo de niños que se toma dos: una a media mañana y otro, luego de la comida.

Finalmente, si se decidiera por una sola siesta, entonces la tomará en la tarde.

Cuidados durante la siesta

Es evidente que la siesta es una costumbre que resulta enormemente gratificante y placentera para el niño, pero es necesario que sea bien orientada.

Para eso, los papás deben educar al niño, fundamentalmente, para que la siesta de la tarde no altere el sueño nocturno.

Las siestas que son regulares pueden mejorar el sueño de la noche.
Que el niño se acostumbre a una rutina es muy importante. Así como la alimentación tiene un horario definido, la siesta también debe tenerlo.

Si los papás requieren que el niño se duerma luego del mediodía, deben crear un ambiente que resulte adecuado.

La pieza del niño no tiene que estar totalmente oscura, porque así logrará distinguir entre la siesta y el sueño de la noche.
 

 

Bebé con gripeEl preocupante primer resfrío del pequeño
 

Los especialistas aconsejan que si el niño es menor de 1 año y tiene fiebre, además de síntomas típicos del resfrío, los papás deben llevarlo al médico.


 

Las enfermedades son inevitables, porque siempre existen virus dando vueltas alrededor del pequeño. Sin embargo, saberlo no es un consuelo para los papás que ven cómo su hijo se ha enfermado. Sobre todo, si es un pequeñito que aún ni llega a los 6 meses de edad.

El inevitable resfrío

Lamentablemente, no hay nada que los papás puedan hacer para evitar que sus hijos adquieran tal o cual virus. Siendo muy común que se contagien un resfrío.
Sin embargo, resulta inútil que pretendan mantenerlo alejado de todo. Tal propósito es imposible. Esto no implica, claro, que no deban prevenir la situación.

Causas del resfrío en el pequeño

En el caso de los resfríos, son habituales compañeros del niño.

Son producto de un virus y pueden ser transmitidos, por el contacto directo que el niño tenga con personas que lo padezcan, así como superficies que estén contaminadas. Por lo tanto, si el pequeño toca las manos de una persona resfriada, y luego se toca la boca o la nariz, es posible que se enferme.

Incluso, puede que la mamá se contagie primero y luego, le transmita el resfrío a su hijo, del mismo modo en que ella resultó contagiado. Si la mamá es quien contagia al niño, no debiera sentirse culpable, puesto que no hay manera de evitar el resfrío.

Sólo debe preocuparse junto al papá de actuar en el momento determinado simplemente. Aunque, por cierto, la preocupación de los papás, es común.

Los síntomas iniciales

Los resfríos .empiezan con una congestión y también, mucosidad nasal. Además, pueden experimentar estornudos, tos; llegando también, a un dolor de garganta importante y doloroso para el pequeñito.

En ocasiones, el niño puede padecer fiebre, aunque lo bueno para él, es que se trata de una fiebre no tan intensa.

Indudablemente, estos síntomas son incómodos para todo aquél que se resfría, pero lo es mucho más para el niño.

Los papás deben imaginar lo que implica para el pequeñito, que ni siquiera puede hablar para expresar verbalmente, lo que le está pasando.

Momento para llevar al niño al médico

Siempre que el niño se enferma los papás deben determinar el momento adecuado para llevar al pequeño al hospital.

En este punto, es importante saber que los especialistas aconsejan que si el niño es menor de 1 año y tiene fiebre, además de síntomas típicos del resfrío, los papás deben llevarlo al médico. Por supuesto que se requiere una pronta actuación, para que este resfrío no desemboque en un cuadro de mayor gravedad.

Los papás pueden detectar un resfrío en su hijo, si presenta estas características:

  • Rechaza la leche.
  • Está más irritable.
  • Se nota debilitado.

En el caso de una edad superior al año, entonces, los papás pueden esperar y no llevarlo inmediatamente al médico. Pero sí es aconsejable que los papás acudan donde el especialista, en los siguientes casos:

  • Tos insistente superior a 5 días.
  • Congestión nasal, por más de 5 días.
  • Si se queja por dolor de oído o garganta.
  • Complicaciones para respirar.
  • El especialista es el único facultado para medicar.

En la casa, los papás podrían brindarle abundante líquido para la tos y en el caso de la congestión, se le puede ayudar, acostando en ángulo en la cama y sin almohadas debajo de él. Además, los papás han de brindarle cariño y atención en este doloroso proceso para el niño.
 

 

Bebé durmiendoEstreñimiento en los bebés

A medida que los bebés van creciendo, va disminuyendo la frecuencia de evacuación. Es así, como a partir de los 2 meses de edad, por lo general, ellos sólo evacuan una o dos veces durante el día.

 

El estreñimiento es un trastorno que consiste en la dificultad o, derechamente, la imposibilidad de evacuar. En los primeros meses de vida de un bebé, tanto la coordinación entre los movimientos de su intestino, como la relajación del esfínter de su ano, no es de las mejores, aún. Por eso, resulta normal que el niño se muestre molesto, llore de manera insistente, levante sus piernas y se ponga rojo para intentar empujar las heces.

Características del bebé estreñido

Un niño pequeño está estreñido cuando los papás lo notan nervioso e intranquilo. Mueve las piernas en forma incesante, se pone rojo debido al esfuerzo, y llora todo el tiempo.

En este estado, los gases y los cólicos se vuelven habituales en el bebé.

De acuerdo a los especialistas, durante la lactancia materna el niño suele defecarse los pañales casi cada vez que come. Algunas veces lo ensucia un poquito, mientras que otras, de manera abundante.

A medida que los bebés van creciendo, va disminuyendo la frecuencia de evacuación. Es así, como a partir de los 2 meses de edad, por lo general, ellos sólo evacuan una o dos veces durante el día. Aunque todo depende del tipo de alimentación que reciba, así como también de su propia naturaleza: podría sufrir de alguna alergia, por ejemplo.

Para evitar que esta molestia se vuelva crónica, los papás en conjunto con el pediatra, deben actuar a tiempo. Ya que, cuanto más tiempo el bebé tenga las heces en su colon, su evacuación será más dolorosa, porque se ponen más duras y secas.

Formas de tratarlo

Durante los primeros días de vida, el bebé necesita evacuar, al menos, tres veces al día. De lo contrario, se debe a que está recibiendo poca alimentación. Por otra parte, si el bebé deja de evacuar por un par de días, y cuando lo hace nuevamente sus heces estén duras y secas, es posible que se deba a estreñimiento.
En este caso, el niño debe ser visto por un pediatra.

Los papás pueden agregar más agua a la fórmula de la mamadera, para aliviar el estreñimiento del niño. Esto, debido a que el agua podrá ablandar un poco las heces y evitará que sean retenidas en su colon.

Incluso, algunos pediatras, aconsejan rebajar las mamaderas un poco, poniendo 35 ml. en lugar de 30 ml. de agua por cada medida rasa de leche.

En el mercado existen leches "anti-estreñimiento", que resultan adecuadas para aliviar el problema. Otra opción son los baños con agua tibia.

Los masajes también son muy estimulantes para ayudarle al niño a que evacue.

Los papás pueden hacer que el niño flexione las piernas sobre el abdomen, haciendo movimientos circulares. Luego, uno de los dos pone una mano sobre el estómago de su hijo, a la altura del ombligo y le hace un masaje más profundo y en dirección horizontal, con la palma de la mano y la yema de los dedos.

Otro masaje útil, es en la espalda, a través de movimientos de arriba abajo.

Otra manera, es el supositorio de glicerina que se aplica al ano del bebé.

Hay papás que prefieren darle un zumo de naranja, con poca agua al bebé. Independientemente de lo escogido por los papás, deben consultar la opinión de un especialista, siempre.

De todas maneras, los papás han de saber que el estreñimiento puede dejar de atormentar a su pequeño hijo, a partir del cuarto mes de vida.

Una vez que ya empieza a alimentarse con purés, cremas de frutas, de verduras que son ricas en fibras.

 

Pies peladosBeneficios y ventajas que los niños anden descalzos

Especialistas recomiendan que para formar el arco del pie, el niño debe caminar descalzo, sobre las puntas de los dedos y con el talón.


 

Como ya muchos se habrán dado cuenta, los niños aman andar sin ropa y más aún, se vuelven locos al andar sin zapatos, justamente por ello, es que no perderán la oportunidad de deshacerse de ellos, a como de lugar. Incluso, los niños van ideando técnicas para perderlos en cualquier parte, esto es, porque les resulta mucho más cómodo andar sin ellos. Es necesario que los papás tengan presente, que esta costumbre, es parte del instinto de casi todos los niños, además tiene sus beneficios y ventajas.

Un niño descalzo un niño más inteligente y feliz

Los papás deben tener en cuenta que los niños aman andar descalzos, y son más felices andando libres por la vida. Es normal que los papás se preocupen por los resfriados y posibles golpes o cortadura, en especial, los papás primerizos.
Los niños que andan descalzos tienen un contacto más profundo con su entorno y perciben el mundo de otra manera. Descubren su cuerpo y lo perciben de una manera distinta, ya que lo ocupan para sentir el exterior.
Por otra parte, ayuda a la formación de la planta del pie, previniendo los pies planos.
Especialistas recomiendan que para formar el arco del pie, el niño debe caminar descalzo, sobre las puntas de los dedos y con el talón.
El niño experimenta más sensaciones, al andar descalzo, ya que no es lo mismo, andar sin calzado en el pasto, en la playa o en la piscina. Por ello de todas maneras se recomienda que antes de dejar al niño descalzo, se revise el lugar donde andará.
El andar sin zapatos, previenen las bacterias que forman los hongos, y que llevan al mal olor y al sudor.
Es importante también que dependiendo de la estación se de más o menos libertades para que anden los niños descalzos.

Por qué no se debe obligar a los niños a usar calzado

Recientes estudios, señalan que los niños que andan descalzos se desarrollan más intelectualmente, porque descubren el mundo con más sentidos, que los que si los ocupan.

Los niños que usan calzado desde temprana edad, pueden sufrir malformaciones en uno o en ambos de sus pies. Aunque algunos prefieran el calzado, se recomienda que por el bien del niño, solo se mantenga protegido el pie con algún calcetín con antideslizante, ya que, este se amolda al pie y no el pie al calcetín.

Los zapatos deben ser los adecuados para el niño, no todos necesitan del mismo tipo, por lo que hay que tener en cuenta que el calzado ayuda a abrigar en ciertas ocasiones del año y para salir a la calle, pero no se recomienda si se puede salir con el bebé en coche.

Muchas de las malas formaciones en los pies es debido al uso de un zapato inadecuado para la forma del pie del niño. Un zapato incomodo para un niño, es un pasaporte para alguna mala formación, ya que el pie tiende a amoldarse al zapato.

Muchos niños con un zapato que no es de su exclusiva necesidad, pueden llegar a generar que el niño pise mal y que su pie se deforme.

De igual manera los dedos pueden verse afectados, en especial los que topan con el zapato en los extremos.

Algunos consejos prácticos para el uso de zapatos

El número debe ser el adecuado para el pie, ni muy grande ni muy apretado, ya que esto también podría generar conflictos en el pie.

Es importante que el zapato no sea sintético, ya que aumentará el sudor de los pies y por ende posibles complicaciones. El cuero se recomienda, ya que los pies pueden respirar, y a la vez, el cuero se amolda al de los pies, porque ellos le van dando su forma, además es muy suave en comparación al plástico.

El niño debe probarse los zapatos antes de ser comprados y en lo posible se pide su opinión o en su defecto si no sabe hablar sus expresiones al usarlo, una mamá casi siempre sabe interpretar a su hijo.
 

 
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