El
chupete es un objeto que desde la antigüedad se ha ofrecido al bebé con el fin de que se sienta confortado y tranquilo. De hecho, en inglés se denomina
"Pacifier". De ahí que sus usos tradicionales han sido calmar al bebé que llora, prevenir la succión del pulgar y ayudar al momento del destete. Muchos hablan de
lo bueno y lo malo de los chupetes, conoce más sobre ellos y lo que provoca en tu bebé.
Entre los principales motivos que los padres tienen para poner el chupete a sus hijos está el hecho de regular el horario de los pequeños. Durante las primeras semanas los niños alimentados al pecho no tienen horario y comen con más frecuencia o duermen mucho, y lloran más en la noche que en el día.
Algunos especialistas afirman que no es recomendable el
uso del
chupete en
bebés menores de un mes, porque el riesgo de aspiración de vómito es mayor en un niño pequeño con chupete que sin él.
La segunda razón es para disminuir el cólico. Los cólico tienen mucha relación con la producción de gas en el intestino, y el chupete lejos de impedir esto, lo acentúa, ya que el niño traga más gas, por lo que está demostrado que los chupetes no son solución para terminar con los cólicos.
Otro motivo es para quitar el mal hábito de
chuparse los dedos, pero hay que tener en cuenta que si en algún momento le quitamos el chupete al bebé, lo primero que hará es introducir sus deditos en la boca.
El uso precoz de chupete se asocia con una
lactancia materna más corta y no exclusiva. La lactancia natural debe ser protegida y estimulada. La recomendación de lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida está fundamentada por todos los expertos en nutrición infantil.
Algunos especialistas aseguran que existe una relación significativa entre el uso de
chupete y la reducción del Síndrome de Muerte Súbita en el lactante. Se muestran evidencias sólidas respecto a la asociación favorable del uso de chupete y la prevención de este accidente, ya que este objeto podría ejercer su rol favorable, manteniendo un mejor estado de alerta, estimulando los reflejos de defensa de vía aérea y colaborando con la regulación independiente del corazón.
En cualquier caso podemos concluir que el chupete no es un elemento indispensable y que puede ser útil en casos individuales de niños particularmente irritables que muestren un efecto positivo con su uso.
Si usted decide utilizar este elemento, es importante que sea de una marca reconocida. Además debe tener un tope que impida su aspiración o deglución accidental. También, debe mantenerse limpio de acuerdo a las instrucciones del fabricante.
Si decide utilizar el chupete, deberá tener varios, ya que en caso de que se le pierde, su bebé lo extrañará y probablemente haga un gran berrinche.
No faltan quienes manifiestan su preocupación por los daños que este aparato podría causar, como que los dientes crecerán asimétricos.
El uso del chupete no debiera iniciarse nunca hasta que la lactancia materna esté bien establecida. Ahora bien, si ya se instaló el chupete como parte de la rutina y convivencia familiar, es necesario agregar algunas recomendaciones respecto a él: