El bebé y su pieza: Llegó la hora de dormir solo
Sacar al bebé de la pieza de los padres, ayuda a que la pareja retome su intimidad, además sirve para que los pequeños desarrollen su autonomía.
Es común que al comienzo, los bebés duerman en la habitación de los padres. Esto, porque es más fácil para ellos atenderlos en caso de cualquier inconveniente que los despierte de su sueño. Pero ya llegó la hora de dormir solo y los padres preparar el ambiente para aquello.
Hay ocasiones en que los papás duermen con el bebé en misma cama de ellos, lo que se denomina colecho, o también pueden dormir con el pequeño en la misma habitación, pero acomodando al bebé en su cuna, que se encuentra cercana a la cama de los padres, esto se llama cohabitación.
Si bien ambas formas pueden considerarse a la hora de conciliar el sueño del menor, es mejor que el bebé duerma en su propia pieza y se acostumbre desde pequeño a esta situación.
Se recomienda que el cambio de dormitorio se realice entre los 40 a 60 días luego del nacimiento, porque es aquí cuando los padres vuelven a tener relaciones sexuales.
El bebé duerme solo
Aunque el pequeño duerma en otra pieza, ésta debe estar cercana a la de los padres, para que puedan estar atentos ante cualquier movimiento del bebé. Además siempre deben dejar la puerta abierta.
Otra forma de vigilar al bebé es a través de cámaras de video o interfonos, que permiten estar en constante monitoreo de las acciones del pequeño y la tranquilidad de los padres al ver lo que hace su hijo.
Es bueno que el menor asocie la oscuridad con la hora de dormir, ya que diferenciará el día de la noche, y que esta última es para ir a la cama. Para la tranquilidad del pequeño y la seguridad de los padres cuando vayan a atender a su hijo, se puede dejar encendida una luz muy suave. También es importante recordar que no es bueno encender la luz cuando los progenitores van a revisar a su bebé, porque le rompe la idea de día - noche.
Si el bebé llora en la noche, es mejor calmarlo en su pieza y acompañarlo ahí. No es aconsejable llevarlo a la habitación de los padres para que deje de llorar, porque de este modo se creará un mal hábito que tal vez sea difícil de revertir.
Conciliar el sueño en su nueva pieza
Si desde pequeño, la mamá logra crearle a su hijo una rutina para dormir, después será más fácil que éste pueda descansar. Puede consistir en: que la hora de ir a la cama sea la misma todos los días, darle un baño, leerle un cuento, entre otras cosas. Siguiendo algunos pasos, se conseguirá que el menor adopte este hábito y se acostumbre para cuando sea más grande.