¿Qué hacer cuando el niño no quiere gatear?

Este además de ser un ejercicio muy completo, es bastante estimulante, los bebés adquieren la capacidad de gatear a partir de los ocho meses, sin embargo, cada infante tiene su propio ritmo, a esta edad y hasta los diez meses, son muy inquietos y llegan a ser capaces de recorrer todo el espacio gateando o impulsándose.

Precisamente esta es la importancia del gateo en los niños, la capacidad que adquieren de desplazarse e interactuar con todo lo que está a su alrededor, mejora su habilidad motora, la coordinación motriz, y calcula distancias, lo que es idóneo para su desarrollo emocional, físico, e intelectual.

Los padres deben involucrarse en el gateo

El bebé desde el nacimiento busca reforzar la conexión con la madre, y esto también podemos percibirlo durante todas sus etapas, incluyendo el gateo.

Cuando ellos comienzan a gatear, seguramente lo primero que buscarán es a mamá, y al encontrarla sus gestos faciales nos permitirán entablar con ellos una comunicación no verbal inmediata, lo que va generando en el niño seguridad y confianza.

Especialistas recomiendan que los padres se involucren en el desarrollo de los bebés, pero debemos respetar sus tiempos, aunque su proceso evolutivo nos llene de ansiedad y estemos deseosos de verlos seguir creciendo, es oportuno dejarlos experimentar cada una de sus etapas adecuadamente.

Marco Antonio Sánchez de la Rosa, coordinador de los Servicios de Pediatría del Hospital General de Zona número 15 del IMSS en México aseveró que “gatear estimula el crecimiento y fortalece habilidades del bebé, por lo que no es necesario tratar de avanzar demasiado rápido poniéndolo de inmediato en una andadera”.

¿Qué pasa cuando el bebé no quiere gatear?

  • Quizás el bebé no sienta deseos de hacerlo, y en este caso los padres deben enseñarlo y estimularlo para que lo haga, sin obligar o forzar al niño.
  • Cuando el niño gatea se pone en práctica su coordinación manual y visual.
  • Utiliza mantas en el piso o alfombras de goma eva y ayúdalo a gatear, adelanta su brazo izquierdo con rodilla derecha, y luego al revés, brazo derecho con rodilla izquierda.
  • En forma de gateo, impulsa al bebé por la parte de atrás suavemente, para esto podemos colocar su juguete favorito delante de él con la intención de quererlo tomar.
  • También podemos colocarlo ‘boca arriba’ para que aprenda a levantar brazos y piernas, haciendo ejercicios suaves para fortalecer sus músculos y extremidades.

El gateo, indudablemente, vuelve a los niños aún más curiosos, por lo que debemos estar siempre atentos para evitar accidentes, tomando las medidas necesarias para que él viva esta experiencia de forma oportuna y eficazmente. 

 



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