Aprendizaje del bebé

Bebé

Son muchos los conocimientos que debe adquirir: hablar, gatear, pararse, identificar las palabras, entre otros. Por eso, hay que fomentar a que aprenda de manera entretenida mientras realiza sus actividades habituales.

Desde que llegan al mundo, los padres se esfuerzan para que su hijo aprenda la mayor cantidad de habilidades, incluso hay algunos que compran algún curso de aprendizaje. Sin embargo, en el aprendizaje en el séptimo mes de vida, esto no es necesario por varios motivos: todos los niños, incluso los que se demoran más, van a aprender a caminar, hablar, escribir, entre otros. Durante el primer año de vida, la tarea de aprender es gigantesca, pues deben desarrollar todas sus áreas: la intelectual, física, emocional y social.

En los primeros doce meses de vida el niño debe aprender:

  • A querer a los demás (papás, hermanitos y otros).
  • Aprender a confiar (“cuando estoy en problemas sé que mis papás me van a ayudar”).
  • Asimilar el concepto de permanencia de las cosas (“cuando mis papás se esconden, están ahí aunque no los vea”).
  • Aprender acerca de sí mismos: “¿qué me gusta?, ¿qué me desagrada?, ¿qué me pone feliz o triste?”

También deben aprender a manejar:

  • La mente: resolver problemas, por ejemplo, cómo alcanzar un juguete que está lejos o aprender muchas palabras.
  • El cuerpo: sentarse, pararse, andar. Además de conocer palabras, debe descubrir cómo reproducirlas, usando la combinación de cuerdas vocales, labios y lengua.
  • Las manos: recoger y dejar caer, además de manipular.

Aunque los papás no necesitan de cursos especiales para que su hijo aprenda, sí pueden ayudarlo con juegos-aprendizaje que les fomenta el desarrollo. Los ejercicios que se recomiendan para promover el estímulo son:

  • Familiarizarlo a distintos ambientes: llevarlo de paseo al zoológico, parque o tiendas.
  • Hablarle sobre las personas con las que se encuentra en el camino.
  • Describirle cómo funcionan las cosas, por ejemplo: “Si abro la llave sale agua”.
  • Explicarle las diferencias de los objetos o animales. Como decirle: “El caballo tiene la cola larga, el chanco, corta”.

Si el niño presenta interés por aprender, es bueno fomentarle el aprendizaje, pero no es necesario prescindiendo de la diversión. No debes olvidar, que la enseñanza puede ser entretenida y que no debes presionarlo a que aprenda. Debes dejar que él fije el paso, y si lo notas desmotivado o desinteresado, cambia de actividad.

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