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Cuidado a prematurosCuidados a prematuros

Falta de peso o crecimiento durante el embarazo, son algunos de los factores que llevan a un bebé recién nacido a cuidados intensivos.

 

Aproximadamente uno de cada diez recién nacidos necesita pasar algún tiempo, aunque sea muy breve, en una unidad de cuidados intensivos infantiles especiales. La mayoría de ellos por haber nacido antes de tiempo o por no haber crecido lo suficiente durante el embarazo. Sólo un pequeño porcentaje entra a cuidados especiales por alguna enfermedad. El objetivo de esta unidad es proteger y dar cuidados a prematuros, alejarlos de todos los peligros que amenazan su salud y alimentarlo hasta que pueda hacerlo por sí solo.

Bebés con falta de peso

Cualquier niño que pese menos de dos kilos en el momento de su nacimiento es más pequeño de lo normal y necesitará de cuidados especiales. Los recién nacidos que pesan menos de lo normal son prematuros, nacidos antes del término del embarazo.

-Bebés Prematuros: El ritmo de desarrollo del feto tiene como referencia límite su nacimiento al final del embarazo (cuarenta semanas). Por las razones que sean, si tu bebé nace antes de tiempo no estará preparado para la vida en el mundo exterior. Los niños nacidos antes de las treinta y cinco semanas de embarazo son considerados prematuros, según el tiempo de adelanto necesitará la ayuda de los cuidados especiales.

-Pequeños para su nacimiento: Un bebé es considerado como pequeño para su fecha cuando pesa menos de lo esperado, para el número de semanas que han pasado desde su concepción. Se trata por lo general de niños que nacen al final del embarazo pero que son pequeños. Estos niños presentan problemas distintos a los prematuros. Los que nacen solo tres o cuatro semanas antes del término del embarazo y los pequeños para su fecha, gozan de buena salud y se alimentan correctamente y pueden quedarse en el pabellón de neonatología junto a sus madres.

-Riesgos para la salud: Si sus órganos internos no están bien desarrollados, podrían tener dificultades respiratorias, de alimentación y regulación de temperatura corporal, además están muy vulnerables a las infecciones. Su nivel de azúcar en la sangre podría ser muy bajo (hipoglucemia), condición capaz de causar lesiones cerebrales si no recibe el tratamiento adecuado. Necesitará de suplementos de hierro y de calcio si presentan carencia de esos minerales esenciales.

Los bebés prematuros y los pequeños para la fecha de su nacimiento se examinan individualmente, aunque les trasladarán a una unidad de cuidados intensivos neonatales si se dan las siguientes condiciones:

  • Nacen con menos de kilo y medio.
  • Nacen con menos de treinta y cuatro semanas de gestación
  • Presentan graves problemas respiratorios
  • Asfixia grave al nacer (falta de oxígeno o insuficiencia fetal)
  • Infección grave
  • Convulsiones
  • Ictericia que precise de sustitución de sangre
  • Síndrome de abstinencia, en casos en que la madre ha sido adicta a narcóticos.

Bebé con necesidades especiales

Actualmente los niños prematuros, los pequeños para su fecha de nacimiento, o los que nacen con una determinada enfermedad o inhabilidad tienen muchas probabilidades de prosperar que hace diez o veinte años atrás. Esto se debe a que se ha aprendido mucho sobre los cuidados de los recién nacidos y estos conocimientos se aplican en las unidades de cuidados intensivos neonatales.

Cuando los bebés son demasiado débiles o muy jóvenes para chupar y necesitan de alimentación por tubo, o si tienen ictericia y requieren de un tratamiento de fototerapia, cuidarán de él en la unidad de cuidados infantiles especiales del centro de maternidad local.

Estas unidades se dedican al cuidado de los niños que requieren de atención médica altamente especializada. Pueden ayudar a sobrevivir hasta a los prematuros más pequeños, los que nacen tras veinticinco semanas de gestación y pesan 450 gramos.

Si das a luz de manera anticipada, podrían llevarte a un hospital que disponga de la unidad especializada aunque no sea el centro donde pensabas tener a tu hijo. También podrían trasladar ahí al niño desde una ambulancia provista de una incubadora especial inmediatamente después de su nacimiento.

Los niños demasiado prematuros, pueden tardar un tiempo en cobrar fuerza suficiente para salir de la incubadora y los padres deberán prepararse para una espera ansiosa, hasta que mejore el estado de su hijo.

Unidades de Cuidados

En esta unidad el niño es atendido veinticuatro horas al día por personal médico especializado y con una amplia gama de aparatos tecnológicos de apoyo. Se controla la temperatura, su respiración, su sistema cerebral e inmunológico, y su alimentación.

¿Por qué necesita cuidados especiales?

El niño precisa de estos cuidados para crecer y prosperar como organismo independiente. Se controlan de cerca las siguientes áreas:

- La temperatura: todos los recién nacidos corren el riesgo de contraer un resfriado. Los prematuros y pequeños para su fecha de nacimiento con mayor razón, porque poseen menos grasa corporal que les sirve de protección. Los prematuros entran en una incubadora, que mantiene la temperatura y les suministra aire cálido y humidificado (u oxígeno).

- La respiración: Por debajo de las treinta semanas y por supuesto de las veintisiete los pulmones del bebé no han madurado lo suficiente para permitir la entrada de oxígeno en el riego sanguíneo. Si tienes un parto prematuro lo más probable será que te administren una inyección que ayudará a madurar los pulmones del niño. Debido a la inmadurez del sistema nervioso, el mecanismo respiratorio del bebé se puede ver afectado, causando interrupciones de la respiración que se conocen como apnea y van a veces, acompañadas de deceleración del ritmo cardíaco, la llamada bradicardia.

-La alimentación: El niño recibirá pequeñas dosis de alimento a intervalos de una hora, que poco a poco se espaciarán a intervalos de tres horas. Los bebés muy prematuros o muy enfermos, quizás no pueden ingerir leche, en este caso se les dará una solución de azúcar, sales y potasio, y cuando les sea posible se les dará una fórmula infantil especial o leche materna exprimida.

- El entorno del bebé: Los órganos internos del bebé prematuro o pequeño al nacer pueden no estar completamente desarrollados y necesitará de ayuda para respirar y crecer. Dentro de la incubadora la temperatura, el oxígeno y la humedad se controlan para proporcionar las mejores condiciones para que pueda desarrollarse y crecer.

-Control del ritmo cardíaco: se utiliza un estetoscopio para monitorizar y registrar el ritmo cardiaco de un bebé prematuro.

-El sistema nervioso central: es necesario monitorearlo de cerca con electrodos que transmiten información gráfica a una pantalla de monitor.

-La alimentación: La mayoría de los bebés prematuros tienen que ser alimentados por medio de un tuvo flexible y delgado que se les introduce a través de la nariz.

-La respiración asistida: Los pulmones de los bebés prematuros son poco desarrollados y podría ser necesario ayudarles a respirar con un ventilador especial.

-La detección del ritmo cardiaco: electrodos aplicados al tórax del niño controlan los latidos del corazón.

¿Cómo ayudar a tu hijo?

Además de los cuidados de los especialistas, hay cosas que puedes hacer para ayudar a tu hijo.

  • Pasa con él todo el tiempo que puedas
  • Abrázalo, acarícialo, dentro y fuera de la incubadora. Los mimos y caricias, le ayudarán a mejorarse.
  • Exprime tu leche a intervalos regulares. Le estarás ofreciendo el mejor alimento posible, y estará incrementando su producción de leche para cuando puedas amamantar normalmente.
  • El calostro y la leche de la madre de un bebé prematuro contienen ciertas sustancias nutritivas en concentración más elevada que el calostro y la leche de las madres cuyo hijo nació al término del embarazo. Esto evita que el niño prematuro se vea privado de los nutrientes que de otro modo habría recibido en el útero. Los prematuros que se alimentan con la leche materna se desarrollan prácticamente al mismo ritmo de si hubiesen seguido en el vientre materno.
  • Pídale a las enfermeras que te enseñen como alimentar, lavar y cambiarle los pañales a tu bebé. Así podrás establecer lazos de unión con él y acabarás emprendiendo sus cuidados y confianza.
  • No luches sola con la ansiedad, preocupación y sentimiento de ignorancia. Pida ayuda e información al equipo médico.

Su Experiencia

Si su hijo requiere de cuidados especiales, probablemente le preocupe la posibilidad de establecer lazos afectivos con él. No debe preocuparse, ya que el personal le animará a estar presente con el bebé y sus cuidados.

  • Le aconsejarán que observe la labor de las enfermeras y que ayude con los cuidados prácticos de la alimentación.
  • No dude en tocar a su hijo tan a menudo le sea posible. Además ayudarlo a que se sienta más cerca de usted, le proporcionará enormes beneficios para el niño y le ayudará a crecer y desarrollarse.

Las necesidades de su hijo

Los niños que requieren de cuidados especiales necesitan tanto a sus padres como a los especialistas.

Aunque en las unidades de cuidados intensivos los bebés reciben atención las veinticuatro horas al día, también necesitan sentir el amor de sus padres. El contacto físico ayuda al desarrollo de una relación afectiva estrecha.

El niño necesita oír las voces de sus padres. Será bueno que le hables o le cantes todo el tiempo. Abrázalo siempre y cuando sea posible hacerlo, para que así vaya conociendo tus olores y así se sienta cercano a ti.

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