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Viernes, 07 de Agosto de 2009

Prematuros y lactancia Prematuros y lactancia

La lactancia materna del recién nacido cobra aún más importancia cuando se trata de un bebé prematuro, ello porque aún no está del todo preparado para el ambiente que le ofrecemos y se encuentra más vulnerable frente a las enfermedades.

Experto: Francisco Moraga, presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría

Cuando los bebés nacenantes de las 37 semanas de gestación no sedesarrollan completamente en el útero materno, por lo que corren un mayor riesgo de contraer enfermedades y problemas médicos, ya que generalmente muestran signos de bajo peso y son más pequeños que los recién nacidos en un periodo normal.Por eso, esde suma importancia la relaciónentre prematuros y lactancia, ya que a través de la leche maternaconsiguenlos nutrientes necesariospara sudesarrollo.

La leche materna resulta entonces, un alimento fundamental para el fortalecer su condición de prematurez, pues le brinda todos los nutrientes y cumple con la función que no alcanzó a finalizar la placenta en el parto, si este hubiese llegado al término deseado. Además, la leche materna es el alimento que el prematuro tolera mejor, con un vaciado gástrico más rápido y menos retenciones que cuando es alimentado con fórmulas artificiales.

Alimentación e incubadora

Amamantar al prematuro directamente del pecho no es lo que habitualmente se utiliza cuando el pequeño está en la incubadora. Según precisó el doctor y vicepresidente de la Sociedad Chilena de Pediatría Francisco Moraga, los bebés que presentan un mayor grado de inmadurez requieren, en primera instancia, de una alimentación de tipo parenteral, la cual “se administra a través de un acceso venoso, habitualmente un catéter central, es decir, que va insertado en un vaso sanguíneo grande, de alto flujo, pues tiene que ser capaz de soportar aminoácidos, lípidos y glucosa junto a vitaminas y micronutrientes”.

Además, especialmente en los niños muy prematuros, el doctor especifica que se hace una estimulación de la succión para que al niño no se le olvide este mecanismo, fundamental para su alimentación normal una vez superado los problemas propios de la prematurez.

Sin embargo, el doctor Moraga explicó que “lo habitual es que simultáneamente se administre alimentación enteral, a través de una sonda ubicada en algún segmento del tubo digestivo: estómago, duodeno o yeyuno, para poder mantener el estímulo sobre la maduración del tubo digestivo”. Esta es una práctica segura y efectiva que permite que el prematuro suba de peso y obtenga las calorías y proteínas necesarias.

La alimentación con leche maternizada también puede ser suministrada, pero sólo por indicación médica, y frente a ciertas patologías específicas que pueda sufrir el pequeño.

El bebé estará listo para el pecho cuando pese más de 1.500 gramos, tenga una edad gestacional de 34 semanas y haya desarrollado el instinto de búsqueda y de succión. Cumpliendo con estos requisitos, el prematuro estará en condiciones de lactar del pecho de su mamá, aunque como no está acostumbrado, puede que se demore un poco en tomar el ritmo. Aunque sólo es cuestión de tiempo, ya que en un par de días el bebé estará succionando de manera normal.

Dentro de los cuidados higiénicos que debe tener la mamá al momento de extraer la leche destacan: el correcto lavado de manos y uñas, ducha diaria, además del uso de sacaleches eléctrico graduable. Este es el que consigue una mayor producción de leche, de no tenerlo, pueden usarse las manos. En este proceso, es importante utilizar recipientes plásticos con tapa, puesto que en los de vidrio, suelen adherirse en sus paredes los anticuerpos de la leche.

Al ser dada de alta, la madre debe descansar, dormir bien, alimentarse adecuadamente, tomar más líquidos que lo habitual, no ingerir alcohol ni fumar y mantener la rutina de sacarse leche cada tres horas o, idealmente, unas seis u ocho veces al día.

Según manifestó el doctor Moraga, la leche extraída puede ser conservada a temperatura ambiente durante 12 horas. Ya en el refrigerador, ésta se mantiene de 3 a 5 días. La situación cambia si la traspasamos al congelador que está dentro del refrigerador, donde se conserva por 14 días, si éste posee una sola puerta. En el caso de los congeladores con puerta independiente, hasta 3 meses. Eso si, siempre debe ser etiquetada (con el nombre y apellido del niño, fecha y hora) y guardada.

Importante dato : nunca pasar del congelador a el fuego directo, se puede dañar la leche ,es aconsejable descongelarla 5 a 6 horas dentro del refrigerador y luego dejarla 1 hora al aire libre , así la leche estará completamente descongelada y lista para se calentada a baño maría nunca introducirla al microondas.

Antes que el prematuro vaya a casa

Previo a que el bebé pueda ser llevado a su hogar, éste debe ser supervisado por la matrona o el matrón, comprobando que se realiza correctamente su alimentación. También deben constatar que los padres conocen la forma de despertar a un neonato somnoliento y los signos de un amamantamiento ineficaz.

En palabras de la matrona y profesora asistente de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Chile, Rosa Niño Moya “se deben evitar los suplementos como suero, agua o fórmula y se debe asesorar a la madre y padre en la mantención de la lactancia materna de su bebé al pecho materno, idealmente hasta los seis meses de vida, que es lo recomendado por la OMS/OPS”.

Respecto a los cuidados que debe tener la madre a la hora de dar pecho, la profesional agrega que “si se maneja una buena técnica de amamantamiento, con un bebé que introduce el pezón y la areola en su boca, apoya la punta de su nariz y mentón en la mama y al succionar sus mejillas no se hunden; la posibilidad que trague aire que lo haga eructar es baja”.

 

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