A medida que tu bebé va creciendo, adquiere nuevos comportamientos. Aquí te contamos lo que te puede preocupar de la conducta de tu hijo de un año, sobre todo si eres madre o padre por primera vez.
Mayor ansiedad de separación
Cuando los bebés tienen pocos meses y lo dejan a cuidado de la niñera, generalmente no lloran, pero a medida que crece, sí lo hacen. Esto significa que está madurando, y se debe a la ansiedad por la separación.
Para ayudarlo en este proceso, debes: dejarlo con una niñera de confianza y pedirle que llegue 15 minutos antes de salir; trata de salir después de la siesta y las comidas; dile por anticipado al niño que vas a salir; ten una despedida alegre, con un beso y un abrazo; asegúrale que vas a volver; al comienzo deben ser separaciones cortas y avísale cuando llegues.
Timidez
Es normal que a esta edad los niños no sean muy sociables, lo que no se debe a la timidez, sino a un desarrollo normal. Algunas causas son: que el bebé relaciona sociabilizar con separarse de los papás; el mundo que quieren conocer es estimulante, pero también le genera miedos o significa que al niño sólo le falta experiencia social.
Retraso social
No te preocupes si tu hijo se niega a compartir con otros niños. Esta conducta es normal hasta los dos años porque todavía no es un ente social y no lo debes presionar, ya que nada lo hará cambiar.
Compartir
Si tu hijo no quiere que otros niños jueguen con sus juguetes, se debe a que aún no conoce el concepto de compartir. Hasta los dos o tres años sólo le interesará satisfacer sus propias necesidades.
Caprichos
A esta edad los niños están complicados por el dilema de crecer o seguir siendo pequeño. Por eso, es habitual que tu hijo te siga a todas partes, pero si lo tomas en brazo pide que lo dejes en el suelo. Esto pasa porque lucha por su deseo de independencia, pero le da miedo perder tu amor.
Hiperactividad
Los padres no deben creer que sus hijos son hiperactivos porque juegan, corren o se arrastran todo el día. Esto es normal para su edad, pues sienten total libertad para moverse. Sólo se puede diagnosticar que un niño es hiperactivo cuando está en la escuela y no tiene la atención apropiada. Es bueno bañar al niño para que se tranquilice y no tenga problemas para dormir.
Negativismo
Cuando un niño está creciendo, es normal que adopte una postura negativa. Esto ocurre porque siente que puede tomar sus propias decisiones, prueba sus límites, desafía la autoridad de los padres, y descubre que la decisión que tiene más impacto, es decir: “No”. Además, el decir “no”, junto con mover la cabeza, la aprenden primero que decir “sí” porque este movimiento requiere de mayor coordinación. Para que no responda de manera negativa, hay que preguntar: “¿quieres manzano o plátano?, en lugar de: “quieres plátano?
Diferencias entre niños y niñas
Estas distinciones se deben a que en el vientre se producen las hormonas sexuales: testosterona y estradiol, donde los niños reciben más de las primeras y las niñas más de las segundas. Las niñas se fijan más en las caras que hablan y reaccionan al tacto, al dolor y al ruido, en cambio los niños reaccionan más a los estímulos visuales. Las niñas son más sensibles pero se calman más rápido; los varones lloran más y son más irritables.
No camina
Algunos bebés caminan algunas semanas o semanas antes del primer año, pero otros lo hacen entre los 13 y 15 meses. Si el niño no camina, no significa que tenga un problema de desarrollo o de inteligencia. Tarde o temprano se va a lanzar a andar.
Apego al chupete
Aunque el chupete es fuente de confort, debes quitárselo a esta edad porque si lo usa de manera permanente le puede crear deformaciones en la boca.
Pegar
Como los niños a esta edad no saben hablar, suelen usar los golpes para comunicarse. El golpear puede significar que quiere algo, -devuélveme el camión-, frustración o simplemente que no sabe controlar sus impulsos. Aunque esto es normal, si acostumbra a hacerlo debes decirle con firmeza pero con calma, que no lo vuelva a hacer.
Destrezas que no se olvidan
Los niños a medida que aprenden una nueva destreza, dejan de practicar la anterior. Sólo debes preocuparte si es incapaz de hacer muchas cosas que hacía antes y si no está aprendiendo nada nuevo.
Lenguaje no verbal
El que un niño use señas y gestos para expresarse, no significa que tenga problemas al oído, sino que es un modo original para hacer frente a una dificultad temporal: la limitación de un vocabulario comprensible.
Facebook
Twitter